
La pobreza multidimensional en Colombia bajó en los últimos seis años, según una encuesta realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE.
El organismo oficial reveló que esto significa que el país pasó de tener 13´719.000 personas en condición de pobreza multidimensional en 2010 a 8´586.000 en 2016, lo que equivale a una reducción de 5´133.000 personas en ese periodo.
En 2016 el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue de 17,8% para el total nacional y se redujo 2,4 puntos porcentuales con respecto a 2015 cuando fue 20,2%.
En las cabeceras municipales el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue de 12,1% en 2016, 2,3 puntos porcentuales menos que en 2015.
En los centros poblados y zonas rurales dispersas el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue 37,6% con una reducción de 2,4 puntos porcentuales, señaló el DANE.
La pobreza multidimensional en las zonas rurales del país ha registrado la misma tendencia decreciente del promedio nacional desde 2010: pasó de 53,1% a 37,6% en 2016. Esto quiere decir que el número de personas en condición de pobreza multidimensional pasó de 5´609.000 en 2010 a 4´068.000 en 2016.
Este comportamiento se explica por las reducciones en las barreras de acceso a servicios de salud y las mejoras en el aseguramiento en salud.
Pobreza monetaria
En 2016 el 28,0% de los colombianos estaba en condición de pobreza monetaria, lo cual representa una variación de 0,2 puntos porcentuales, frente a 2015 cuando fue 27,8%.
La pobreza en las cabeceras municipales pasó de 24,1% en 2015 a 24,9% en 2016, cambio equivalente a 0,8 puntos porcentuales.
La pobreza en los centros poblados y zonas rurales dispersas fue 38,6%, lo cual representa una disminución de 1,7 puntos porcentuales, frente a 2015 cuando fue 40,3%.
Las cifras revelan que el 8,5% del total de la población estaba en condición de pobreza extrema.
En las cabeceras municipales pasó de 7,9% en 2015 a 8,6% en 2016 y en los centros poblados pasó de 18,0% en 2015 a 18,1% en 2016.
Los resultados de la pobreza monetaria y la pobreza monetaria extrema se explican en gran parte por el comportamiento de la inflación en el año 2016.
La ciudad con menor porcentaje de pobreza monetaria en 2016 fue Bucaramanga A.M. con 10,6%, seguida por Bogotá D.C. con 11,6% y Medellín con 14,1%. La ciudad con mayor incidencia de pobreza monetaria en 2016 fue Quibdó con 49,2%, seguida por Riohacha con 45,5% y Valledupar con 35,5%.
La ciudad con menor porcentaje de pobreza monetaria extrema en 2016 fue Bucaramanga A.M. con 1,2%, seguida por Pereira A.M. con 1,8% y Bogotá D.C. con 2,3%. La ciudad con mayor incidencia de pobreza monetaria extrema en 2016 fue Quibdó con 19,5%, seguida por Riohacha con 15,3% y Valledupar con 8,7%.
Hogares
Se observa que las personas que pertenecen a hogares en donde hay tres o más niños presentan niveles de incidencia de pobreza que superan el 53,0%; siempre superior a la media incondicionada del dominio.
Por ejemplo, el 68,2% de las personas que pertenecen a una familia con tres o más niños en centros poblados y rural disperso del país, son pobres; si viven en las cabeceras, el porcentaje es de 65,7% y si están en las trece ciudades y áreas metropolitanas es de 53,6%.
A nivel nacional, se presentó un aumento de la pobreza de las personas que pertenecen a hogares cuyo jefe de hogar alcanzó educación técnica o tecnológica en 1,8 puntos porcentuales y para las personas con jefe de hogar afiliado al régimen de seguridad social en salud en 0,7 puntos porcentuales.
En las cabeceras se presentaron aumentos de la pobreza para las personas que pertenecen a hogares cuyo jefe es hombre y alcanzó educación secundaria, y educación técnica o tecnológica.
Se incrementó la tasa de incidencia de la pobreza de las personas que pertenecen a hogares con jefe ocupado y en posición ocupacional “patronos y cuenta propia” en 0,9 puntos porcentuales.
En los centros poblados y rural disperso la incidencia de la pobreza para las personas en hogares con jefe mujer disminuyó en 4,5 puntos porcentuales, cayó en 4,2 puntos porcentuales en los hogares con jefe de hogar con edad entre 36 y 45 años de edad.
La tasa de pobreza de las personas con jefe de hogar con educación secundaria se redujo en 2,9 puntos porcentuales; y la pobreza para personas con jefe de hogar asalariado se redujo en 4,5 puntos porcentuales.
El segmento con una mayor tasa de incidencia de la pobreza son personas entre los 26 y 35 años, con un 33,3%. En contraste, el segmento de personas entre los 56 y los 65 años obtuvo la menor tasa con 22,3%.
Resultado favorable
El director de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, en Colombia, Juan Carlos Ramírez, expresó que es el primer país que produce cifras de pobreza y que, haciendo proyecciones, para el resto de América Latina prevé un aumento de 2 puntos porcentuales.
“El hecho de que Colombia haya sufrido un choque similar al del resto de América Latina y esté mostrando estas cifras de pobreza, es un resultado absolutamente favorable que muestra la consistencia de la política social y económica y la mayor capacidad de resiliencia del país”, agregó.
Destacó que Colombia, Chile y República Dominicana son los países donde más se ha reducido la pobreza y donde esa tendencia ha sido más consistente.
“Ha aumentado el ingreso de los trabajadores, ha aumentado el número de trabajadores, se ha venido reduciendo el número de personas por hogar y se ha logrado consolidar el programa de transferencias y ayudas”, precisó Ramírez.
Por su parte, Ángela Penagos, directora del Centro Latinoamericano para el Desarrollo, destacó la política de vivienda rural emprendida por el Ministerio de Agricultura y resaltó que los ingresos en esas zonas se han mejorado.
“Las mujeres están ingresando al mercado laboral formal en zonas rurales y están dejando de percibir ingresos por el trabajo agropecuario. Estos son los efectos de la política de vivienda rural, porque normalmente donde se vive es donde se trabaja”, aseveró.



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