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La apuesta de La Francia insumisa

La apuesta de La Francia insumisa

Entre el colapso de una élite política y las amenazas de la ultra derecha, La Francia insumisa de Mélenchon propone una salida digna y movilizadora

Europa se debate entre los restos de una crisis económico-financiera, una crisis política y del modelo de democracia liberal vigente, y una crisis moral de gran proporción. La Unión Europea cristaliza muchas de las críticas efectuadas a un sistema económico y de élites en el que ya no cree gran parte de la población.

 

Francia es un caso emblemático, donde los 2 últimos gobiernos, de derecha (Sarkozy) y social-demócrata (Hollande) han cosechado niveles de rechazo inigualados por casos de corrupción, su incapacidad a resolver los principales problemas de la gente, en fin una desconexión con el resto de la sociedad. El resultado de esta situación es el creciente desinterés de franjas de la población hacia la política, y desde un sector creciente de la sociedad francesa una acogida a las ideas de Marine Le Pen, del ultraderechista Frente Nacional, partido racista que ha hecho de los inmigrantes y refugiados el chivo expiatorio frente a los problemas del país.

 

Una campaña electoral donde nada responde al libreto

 

La actual campaña electoral para elegir el próximo presidente francés resalta como atípica, marcada por una serie de escándalos de corrupción de varios candidatos. El principal, François Fillon, exPrimer Ministro de Sarkozy, acusado de emplear de manera ficticia a su esposa cuando era congresista y sospechoso de tráfico de influencias cuando era Primer Ministro. Su imagen de hombre íntegro cayó al piso y sus posibilidades de victoria –era el principal favorito a finales de 2016– están hoy muy comprometidas. Por su lado, Marine Le Pen está investigada por abusar de fondos del Parlamento Europeo para financiar su partido. Y sobre Emmanuel Macron, actual favorito de las encuestas, existen rumores –aún no investigados por la justicia– de que usó recursos del gobierno cuando era ministro de economía de Hollande, destinados a la preparación de su campaña, pero también de que manipuló su declaración de impuestos.

 

La otra característica de esta campaña es la sanción que en las elecciones internas de los 2 principales partidos (Republicanos y Socialista) sufrieron los precandidatos más fuertes, los favoritos de las encuestas y los medios de comunicación, pero también aquellos candidatos que más representaban la continuidad de los anteriores gobiernos. Esas elecciones hicieron emerger candidatos sorpresa, contradiciendo las encuestas, y repitiendo las experiencias recientes del Brexit, la elección de Trump o el plebiscito colombiano, fenómeno que Mélenchon calificó como “degagisme”1.

 

Como resultado, a pocas semanas de la primera vuelta, los dos partidos políticos tradicionales y que han gobernado Francia en las últimas décadas, están más debilitados y divididos que nunca, y es factible que ninguno de los dos llegue a la segunda vuelta.

 

Propuestas de izquierda para una sociedad desorientada

 

El programa de Jean-Luc Melenchon se inspira en el keynesianismo (con un ambicioso plan de inversión pública, en contraposición con las políticas de austeridad hoy en boga en Europa), la ecología política (transición energética, agricultura campesina, economía del mar, salida de la energía nuclear) y de las revoluciones ciudadanas de América Latina, particularmente de Ecuador (con la idea de una asamblea constituyente para elaborar una nueva constitución, la llamada 6ª República francesa).

 

A nivel internacional, busca bajar las actuales tensiones en Europa entre Estados Unidos (su aliado incondicional hasta la llegada de Trump) y Rusia, reequilibrando las relaciones con las 2 potencias. Por otra parte, el actual eurodiputado Mélenchon es un gran crítico de la forma como la Unión Europea abrazó, bajo el liderazgo del gobierno alemán, políticas ultra liberales y antisociales. La política europea contra el pueblo griego y la política migratoria europea que deja morir miles de refugiados en el Mediterráneo, son elementos de ruptura no sólo políticos sino éticos con esta UE. De ahí que su programa apunte a una refundación profunda de la UE, con la amenaza de la salida de Francia del bloque. Mélenchon entiende que la UE no resistiría la salida de Francia, lo que le daría un amplío poder de negociación para atraer a otros países hacia un modelo de integración basado más en los pueblos y menos en los mercados financieros.

 

La Francia insumisa y el actor social

 

Pero más allá del programa, el tono y la forma de hacer política son la novedad. Se inspira abiertamente en Podemos (España) y en Bernie Sanders (Estados Unidos). Las personas que lo apoyan hoy son cercanos al movimiento Nuit Debout2 o del sector asociativo alternativo.

 

Su campaña inició hace un año, mucho antes que cualquier otro candidato. Este político de 65 años es hijo de la izquierda. Militó en el partido socialista durante 35 años, hizo escuela con François Mitterrand y fue senador, siempre representando al ala izquierda del partido, hasta que cansado de sus intentos de transformarlo, y evitar su evolución hacia un liberalismo cada día más asumido, optó en 2008 por dejar al partido.

 

La France insoumise, la plataforma política de Mélenchon, está creciendo y hoy cuenta con unos 360.000 personas. Algo que aprendió de Bernie Sanders es el trabajo de redes sociales y con los jóvenes. Mélenchon y su equipo diseñaron una estrategia de comunicación exitosa en internet, con un canal youtube que es ahora el primer canal político del país, lo que le permite no depender de los medios de comunicación masivos, hostiles a su candidatura.

 

Mélenchon y La Francia insumisa avanzan. Su capacidad de oratoria, de convencer, su gran cultura, su fuerte temperamento (algunos dicen su mal carácter) refrescan y elevan el debate político, a la vez que seducen sectores cada vez más amplios de la población. Mélenchon habla a la inteligencia de los electores cuando otros candidatos tratan de utilizar sus miedos y movilizan sus reflejos identitarios más negativos. La Francia insumisa ha organizado universidades populares transmitidas en vivo por youtube para informar y debatir sobre cada uno de los ejes de su programa. “Convencer es mi única arma y mi única posibilidad de ganar”, repite el candidato.

 

¿Sorpresa?

 

Hoy Marine Le Pen y Emmanuel Macron, que fue Ministro de economía de Hollande y se presenta como independiente, son los 2 favoritos de las encuestas para acceder a la segunda vuelta. Sin embargo, con alrededor de 15 por ciento de intención de voto, según las encuestas, y con una notable dinámica de crecimiento, Mélenchon puede crear la sorpresa el 23 de abril.

 

 

1 Inspirado de la reciente revolución tunecina y su gesto del dedo hacia el gobierno, significando en tono familiar “váyanse!” (“dégagez!”).

2 Movimiento ciudadano de rechazo a la ley laboral del gobierno de Hollande, que en 2016 ocupó durante semanas las plazas de Paris y las principales ciudades del país, inspirado en los indignados españoles.

Información adicional

Autor/a: EMMANUEL RAISON
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