El candidato del Partido Nacional (PN), Nasry Asfura, suma un 40,06% de los votos seguido por el presentador de televisión Nasralla, con el 39,73%, que ha denunciado un fraude en el escrutinio.
04/12/2025. El candidato del Partido Nacional (PN), Nasry Asfura, volvió este jueves a tomar la delantera en las elecciones presidenciales de Honduras, aunquepor escasos 8.820 votos. Lo que desplaza al conservador del Partido Liberal (PLH), Salvador Nasralla, quiendenunció un fraude y acusó a la empresa responsable de la divulgación de los resultados.
Asfura, exalcalde de Tegucigalpa y quien es respaldado abiertamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suma un 40,06% de los votos, seguido muy de cerca por el presentador de televisión Nasralla, con el 39,73%. Más atrás figura la candidata del oficialista LIBRE, la exministra izquierdista Rixi Moncada, con el 19,20% de las preferencias, según datos oficiales al 85% de los votos escrutados.
“El escaso margen del resultado entre los candidatos a la Presidencia del PLH y PN es histórico en nuestro país. Desde el CNE (Consejo Nacional Electoral) seguimos trabajando para que la declaratoria refleje fielmente la voluntad popular”, dijo la presidenta del árbitro electoral, Ana Paola Hall.
Hasta la tarde del miércoles, Nasralla estaba primero por unos 14.000 votos. Por la noche, el contendiente del Partido Liberal, de 72 años, dijo que la diferencia a su favor iba a aumentar porque había ganado con holgura en las zonas cuyas actas no se habían transmitido aún. Además, dijo Nasralla en un vídeo compartido en sus redes sociales, iba a impugnar los resultados en los lugares donde había “inflación de votos”.
“El resultado tomará algunos días, yo les pido calma, tranquilidad. El triunfo lo tenemos en las manos”, dijo la noche del miércoles. Pero la mañana del jueves, el candidato del Partido Liberal denunció un fraude asegurando que durante la madrugada se le adjudicaron sus votos a Asfura y viceversa, con lo que él pasó al segundo lugar.
“Deben investigar a la empresa colombiana que está metida en estos cambios, ASD”, dijo Nasralla en X. “El pueblo hondureño no permitirá que se repita la curva de Batson. ¡Jueguen limpio!”, agregó Nasralla, en referencia a David Matamoros Batson, presidente del árbitro electoral durante las elecciones presidenciales de 2017, cuando el entonces mandatario Juan Orlando Hernández logró la reelección en unos comicios ampliamente denunciados como fraudulentos.
Aquella vez, las denuncias de fraude llevaron a masivas protestas callejeras que dejaron una treintena de fallecidos. Tras un polémico fallo judicial, Hernández se postuló para un segundo mandato consecutivo. Los primeros resultados de la contienda colocaron a Nasralla a la cabeza. Sin embargo, tras días sin difundirse los resultados y después de un apagón eléctrico en el país, Hernández tomó la delantera y se alzó con el triunfo.
Presentación caótica de resultados
La votación del domingo transcurrió con tranquilidad, según observadores electorales independientes. Sin embargo, la posterior presentación de los resultados ha sido caótica, marcada por interrupciones que han intensificado la frustración por la reñida contienda.
Miembros del CNE han culpado a ASD, la empresa responsable de la plataforma de tabulación, por las pausas en el conteo de votos. Trump ha intervenido repetidamente en las elecciones hondureñas. Antes de la votación, llamó a votar por Asfura. Posteriormente, el lunes por la noche, afirmó, sin aportar pruebas, que se estaba intentando llevar a cabo un posible fraude.
Golpe electoral 2025: La elección más manipulada de la historia en Honduras
5 diciembre 2025
(Tomado de teleSUR)
El consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, Marlon Ochoa, se dirigió este jueves al pueblo hondureño en una conferencia de prensa ante medios nacionales e internacionales sobre la “trama” de un “golpe electoral” en el país. Afirmó que el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) es una “verdadera trampa”.
Tras la lectura de un documento titulado “Golpe Electoral 2025”, Ochoa advirtió que esta podría ser “la elección menos transparente” y la “más manipulada de nuestra historia democrática”, superando incluso los comicios de 2013 y 2017, debido a las graves fallas del TREP, la compra de votos, la intimidación y una “vulgar intervención extranjera”. Sus declaraciones se suman a las acusaciones de fraude de la candidata Rixi Moncada (Libre) en los comicios del 30 de noviembre.
Durante su comparecencia, que estuvo marcada por sospechosas dificultades técnicas, Ochoa expuso siete puntos clave que sustentan la denuncia de un “golpe electoral”:
- Eliminación del control biométrico: La noche previa a las elecciones, el sábado 29 de noviembre, por decisión de las dos consejeras del bipartidismo, el CNE aprobó una resolución que eliminó el cruce obligatorio entre los electores registrados en el dispositivo biométrico y los registrados en cada acta, violentando la Ley Electoral de Honduras. Esta medida facilitó la alteración de resultados, mediante la “inflación” de actas.
- Resultado escandaloso con actas erróneas: Del total de 19.167 Juntas Receptoras de Votos (JRV) a nivel nacional, hasta el miércoles 3 de diciembre a las ocho de la mañana, se habían transmitido 15.297 actas del nivel presidencial, equivalentes al 69.8 por ciento. De estas, 13.246 actas, que representan el 86.6 por ciento, presentan errores e inconsistencias entre el registro biométrico y el contenido del acta transmitida por el TREP. Estas inconsistencias suman una diferencia de 982.412 votos.
- Fallas estructurales deliberadas desde el simulacro: El simulacro del nueve de noviembre mostró fallas estructurales graves en el sistema. Se constató baja capacidad en la transmisión de actas, inexistencia del módulo de escrutinio y del módulo de divulgación automática, así como asignación extraordinaria de votos. Aunque algunas deficiencias fueron subsanadas, Ochoa afirmó que no se dieron las garantías necesarias para verificar la integridad de los resultados.
- Auditoría externa ignorada y sabotaje interno: El sábado 29 de noviembre, un día antes de las elecciones, el CNE recibió un informe de auditoría externa que confirmaba la persistencia de inconsistencias críticas. Ochoa intentó leerlo en el pleno, pero una consejera saboteó la sesión, impidiendo que se adoptaran decisiones urgentes para corregir las deficiencias y mintiendo públicamente sobre el contenido del informe.
- Adulteración automática del número de votos: La noche de la elección, miles de miembros de JRV y custodios constataron que el sistema de transmisión TREP no leía ni interpretaba correctamente los números manuscritos de los votos en las actas. El sistema asignaba cifras irreales, de hasta 600 o 700 votos, adulterando lo establecido en los documentos originales.
- Fraude automatizado y transferencia de votos: El sistema saltaba casillas, trasladando votos de un candidato a otro y de un partido a otro. Esto confirmó la manipulación denunciada previamente a través de audios filtrados.
- Retención de actas cruciales: Un total de 1.615 actas fueron retenidas dentro del sistema durante 40 horas, sin justificación clara, lo que generó sospechas de manipulación.
Dirigiéndose a la prensa, Marlon Ochoa lamentó que, a pesar de sus advertencias iniciales desde el simulacro del 9 de noviembre, las fallas en el sistema electoral fueron censuradas. El consejero desmintió la existencia de un sistema de contingencia operativo, afirmando que el “sistema de contingencia 2”, que según contrato debía estar listo desde el 12 de noviembre (hace más de tres semanas), aún está siendo terminado por la empresa colombiana ASD.
Ochoa señaló que, incluso el propio día de la elección, el 30 de noviembre, a las cuatro o cinco de la tarde, se estaban realizando los últimos ajustes del sistema de divulgación de resultados y escrutinio general, lo que evidencia la falta de preparación y las fallas estructurales.
El proceso de contingencia, que implica escanear y transcribir actas físicas en Tegucigalpa, vital para la inmediatez de los resultados electorales, no está terminado hoy 5 de diciembre, cinco días después de la jornada democrática. Ochoa subrayó que el pleno del CNE no puede alegar desconocimiento, ya que recibieron numerosas advertencias documentadas de técnicos, de la comisión de seguimiento del TREP y de la empresa auditora externa.
Marlon Ochoa concluyó su comparecencia destacando que esta elección será recordada no solo por las fallas en el sistema de divulgación y la concreción de un plan de fraude, sino también por la compra de votos, la intimidación a miles de personas en todo Honduras y, de manera particular, por la “vulgar intervención extranjera” que ha existido, la cual califica como inédita en la región latinoamericana.
El consejero aseguró que de él se “puede esperar transparencia absoluta”, y que seguirá denunciando y luchando a lo interno del órgano electoral para que la voluntad popular, manipulada de origen, sea respetada en lo que resta del proceso. Asimismo, manifestó su preocupación por acuerdos que el bipartidismo está alcanzando dentro del CNE sin su participación.
Estas denuncias se suman a las de la candidata presidencial por el gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, quien ha denunciado un “golpe electoral” debido a las irregularidades técnicas, manipulación mediática y una interferencia externa sin precedentes.
Los resultados preliminares del TREP, no reconocidos por Libre, muestran un virtual empate técnico entre Salvador Nasralla (Partido Liberal) y Nasry Asfura (Partido Nacional), respaldado públicamente por Donald Trump. Los mismos resultados ubican a Moncada en el tercer lugar, con alrededor del 19 por ciento de los sufragios, una cifra que su partido rechaza.
Tomado de Cubadebate


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