
En los últimos meses se escuchó de manera reiterada, el rimbombante anuncio: “Colombia subasta del 4G”. El anuncio propagandístico no reparaba en pedagogías ni trasparencia con la población de nuestro país, por ello debemos preguntarnos: ¿subasta si será el término correcto para llevar a cabo la venta de un trozo de soberanía, o subasta es un palabra acuñada para estar a la moda?
Vamos por partes. Con 4G se alude a la “cuarta generación en transmisión de datos móviles”, y corresponde a los avances tecnológicos que llegan a nuestra sociedad en lo que corresponde a telecomunicaciones móviles basadas totalmente en protocolos de internet (IP) desplazando las tecnologías 2G, 3G y predecesora de la 5G. La pregunta por tanto es, ¿se estaba subastando 4G? Y la respuesta es categórica: No, se subastó el espectro radioeléctrico (en adelante ERE)
Pero, ¿qué es ERE?, está es la pregunta que realmente debe inquietar a nuestra sociedad pues se trata de un elemento soberano, así como lo son las aguas de San Andrés, tanto así que nuestra Constitución Política (CP) precisa en su artículo 75: ”El espectro electromagnético es un bien público inenajenable e imprescriptible sujeto a la gestión y control del Estado. Se garantiza la igualdad de oportunidades en el acceso a su uso en los términos que fije la ley.
Para garantizar el pluralismo informativo y la competencia, el Estado intervendrá por mandato de la ley para evitar las prácticas monopolísticas en el uso del espectro electromagnético”. (cursivas mías –c.m.)
Y como complemento, precisa en el artículo 101:
“Forman parte de Colombia, además del territorio continental, el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, la isla de Malpelo, además de las islas, islotes, cayos, morros y bancos que le pertenecen.
También son parte de Colombia, el subsuelo, el mar territorial, la zona contigua, la plataforma continental, la zona económica exclusiva, el espacio aéreo, el segmento de la órbita geoestacionaria, el espectro electromagnético y el espacio donde actúa”. (c.m.).
Bueno, pero si iniciamos preguntando por 4G, seguimos con ERE y ya vamos en la CP, ¿qué tiene que ver todo esto con la subasta? La respuesta es que toda esta terminología es usada para confundir y así poder entregar más fácilmente nuestra soberanía en aras de los avances tecnológicos y de la democratización del acceso a los mismos. Pero para ser más claros en esta polémica, adentrémonos en los términos aquí relacionados para poder entender política y tecnológicamente lo sucedido.
Tecnología, monopolios y política
Por espectro electromagnético se entiende el todo en cuanto a ondas circundantes en el espacio, visibles o no. (Ver El espectro de frecuencia).
Ahora, ¿qué es el ERE? Son las ondas aprovechables para las telecomunicaciones comprendidas entre 300 Hz y 3000 Ghz. En pocas palabras, son las frecuencias generadas por el ser humano mediante avances tecnológicos para poderse comunicar usando nuestro aire como medio de transmisión. Así las cosas, el interrogante de por qué vender –además tan caro– algo que no se ve, un intangible, se explica porque es una riqueza natural limitada, comprendida entre 300Hz y 3000Ghz indispensable para que las tecnologías actuales y futuras de las telecomunicaciones móviles funcionen, pues sin este medio de transmisión (nuestro aire, nuestro espacio), no tendría ningún sentido generar tales avances.
Y, ¿en dónde está el 4G?
4G es un producto como avance tecnológico que se transporta por medio del ERE. Veamos esto a través de una analogía: una autopista con muchos carriles en una distancia A y B, para nuestro caso, este sería el espectro electromagnético. Uno de estos carriles es el ERE, por el cual se mueven diversidad de carros transportando algo entre A y B; el espacio que ocupa un carro en el carril es lo subastado del ERE, lo que va dentro del carro es la 4G. A y B es un espacio limitado, (es nuestro aire, el espacio inmediato colombiano), algo finito que si usted no modifica su carro para transportar esos paquetes pronto ese carril de la autopista limitada va a llenarse, colapsando. La modificación del carro son los avances tecnológicos para poder transportar entre A y B todos los paquetes que se produzcan a futuro y de una forma más rápida.
Esta es una realidad espacial. Pero si además existe una empresa de carros que usa varios en la carretera, queriendo meter más carros en la misma, no va a permitir que otros carros ingresen para también transportar el mismo producto, para nuestro caso 4G. Controlar un espacio, un producto, un mercado, aquí o en cualquier otra parte se llama monopolio, y para el caso que nos ocupa es lo que está haciendo Carlos Slim, su carro es la marca Claro, que usa nuestro carril de ERE transportando 4G y tratando que otros carros no tengan posibilidad de circular, impidiéndoles llevar 4G, y de esa manera, a futuro, ser el único en tener el espacio para transportar 5G por la capacidad que tiene en el carril que ha copado.
¿Está permitido este procedimiento? Según la ley 1341 de 2009, ley de TIC, artículo 11, acceso al uso del espectro radio eléctrico: “El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones adelantará mecanismos de selección objetiva, previa convocatoria pública, para el otorgamiento del permiso para el uso del espectro radioeléctrico y exigirá las garantías correspondientes”. Entonces, la respuesta es sí, y se autoriza mediante subasta.
Es por ello que como sindicato, Sintrateléfonos se ha opuesto a la subasta realizada, adelantando acciones ante los tribunales, así como movilizaciones en Bogotá y Cali para defender la soberanía nacional, para proteger una riqueza tan importante para el país en esta sociedad de la información y el conocimiento que hoy vivimos.
* Integrante Junta Directiva Sintrateléfonos


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