El nuevo gobierno y el déficit fiscal

El déficit fiscal continúa creciendo. Y, de manera optimista, en el último marco fiscal se supone que el desbalance se irá reduciendo.

El déficit se mantiene

En el 2025 el déficit fue de 6,4% del PIB, sin contar los años de la pandemia, es el nivel más alto. En el Marco Fiscal de Mediano Plazo se hace la proyección diez años adelante. Y el gobierno dice que al final del período el déficit se reducirá al 2,7%. Es una estimación optimista, que solamente se podrá cumplir si los ingresos crecen más rápido que los egresos. Es imposible que el gasto público baje como está diciendo De la Espriella.

Siempre habrá que recordar a Wagner1, economista célebre, que desde finales del siglo XIX afirmaba que el gasto público como porcentaje del PIB nunca bajará. Esta afirmación se ha convertido en una especie de ley. En realidad, en ningún país ha caído el gasto, a pesar de que frecuentemente los gobiernos anuncian austeridad y recortes. En Colombia el gobierno entrante tampoco logrará reducirlo. Son declaraciones de buenas intenciones. Y los ministros de hacienda que juegan a ser pedagogos suelen hacer una comparación absurda, diciendo que el Estado se parece a las familias, y que no puede gastar más de los ingresos que recibe. Las finanzas públicas no tienen nada que ver con las cuentas de los hogares. Los Estados pueden aumentar su deuda sin que necesariamente este compensada por los ingresos. La gráfica muestra que durante los 37 años allí indicados el gobierno colombiano siempre ha tenido, y seguirá teniendo, desequilibrio fiscal.

Razones del desequilibrio

Las explicaciones de la brecha son de diverso tipo, comenzando por la insuficiencia de ingresos. La reforma tributaria que se aprobó al comienzo de este gobierno mejoró el recaudo, pero no ha sido suficiente para compensar los aumentos del gasto. En materia fiscal el próximo gobierno debe avanzar en tres direcciones.

(i) Reducir exenciones. Es muy diferente la tarifa nominal de la efectiva. El sistema tributario es muy poroso, y se hacen numerosas excepciones, favoreciendo a grupos específicos, como sucede con las zonas francas. Normalmente las discusiones sobre los temas fiscales suelen insistir en las tarifas nominales, pero se dejan de lado las consideraciones sobre las tarifas reales. Las diferencias son significativas. El valor de esta brecha se conoce como gasto tributario, y puede llegar al 9% del PIB.

(ii) Seguir buscando los mecanismos que obliguen a los ricos a pagar más. Los estudios de la tributación muestran que los grandes ricos no están pagando impuestos. Este fenómeno no es exclusivo de Colombia. Las modalidades que tienen los súper súper súper ricos para no tributar llevan a que los sistemas sean regresivos2.

(iii) La próxima reforma tributaria tiene que abarcar los tres niveles de gobierno (nación, departamentos y municipios). Es un error continuar haciendo reformas tributarias que solamente incluyan al gobierno nacional. Esta afirmación tiene dos justificaciones. Por un lado, porque el contribuyente es uno solo, y su capacidad de pago se ve afectada por los diferentes impuestos, nacionales y locales. Y por otro, porque en cualquier análisis fiscal se tiene que contemplar el balance global, y no solamente los recursos del gobierno nacional.

Volviendo a Wagner

Y por el lado del gasto es necesario, sobre todo, mejorar la eficiencia. Es imposible reducirlo. Si el gasto público no puede bajar, como afirma Wagner, las proyecciones de su reducción no son realistas. Es imposible disminuirlo en las dimensiones propuestas por el Carf3. En un primer momento se dijo que el recorte debería ser de $32 billones. Y ahora se está hablando de $60 billones. Estas metas no se pueden lograr.

La deuda es el principal gasto. Los montos son alarmantes. De acuerdo con las estimaciones del Ministerio de Hacienda, en el 2026 los compromisos de la deuda llegarán a $110 billones. Y solamente en pago de intereses serán $65 billones. Estas cifras tan significativas terminan golpeando la inversión, que está disminuyendo de manera importante.

Puesto que no es posible reducir el gasto, es importante aceptar las siguientes premisas.

(i) El déficit continuará aumentando, así que esta realidad es inevitable. Se tiene que reconocer la difícil situación fiscal, y en lugar de soñar con una eliminación del déficit, se debe aceptar que la brecha continuará.

(ii) El gasto público seguirá creciendo. El tamaño del Estado colombiano todavía es pequeño. El gasto público como porcentaje del PIB está alrededor del 22%. Este porcentaje es relativamente bajo comparado con los países del norte de Europa, donde supera el 40%. Las necesidades que tienen que ser financiadas con recursos públicos son cada vez mayores.

(iii) Es importante modificar la lógica de manejo de las finanzas públicas. En lugar de continuar aceptando normas estrechas, como la regla fiscal, se debe hacer más énfasis en las decisiones discrecionales. Los marcos fiscales se han construido sobre reglas arbitrarias, que reducen los márgenes de maniobra. La discreción no significa irresponsabilidad fiscal. Además, las proyecciones a diez años parecen un ejercicio de brujería, en el que se pretende predecir el comportamiento del valor del dólar, o el precio del petróleo. En estas estimaciones todos los marcos fiscales se han equivocado y continuarán equivocándose. Basta un ejemplo. En el Marco Fiscal del año pasado4 se dijo que el dólar hoy estaría a $4.265, y en contra de esta predicción, su valor actual es $3.300. Un error del 23%.

Los hechos son contundentes, y la única manera de no seguir cometiendo los mismos errores es aceptar y dirigir el gobierno según la realidad social y económica que tenemos. No es conveniente que las declaraciones de los funcionarios que tendrán las riendas del país a partir del siete de agosto persistan en el mismo discurso. Apretarán por donde no debe ser, afectando a los más vulnerables. No hay indicios de que se corregirán las brechas sociales y económicas. 

1 Wagner Adolph, 1883. “Three Extracts on Public Finance”, en MUSGRAVE Richard., PEACOCK Alan., 1967, ed. Classics in the Theory of Public Finance, St. Martin Press, New York, pp. 1-15.

2 Garay Luis., Espitia Jorge., 2019. Dinámica de las Desigualdades en Colombia. En Torno a la Economía Política en los Ambitos Socio-Económico, Tributario y Territorial, Desde Abajo, Bogotá.

3 Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf., 2026. Documento de Análisis Técnico sobre el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026, Carf, Bogotá.

4 Ministerio de Hacienda y Crédito Público, 2025. Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025, Ministerio de Hacienda, Bogotá, p. 67.

[email protected]

v2-11 de julio de 2026

Información adicional

Autor/a: Jorge Iván González
País: Colombia
Región: Suramerica
Fuente: Periódico desdeabajo Nº267, julio 17 - agosto 17 de 2026

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