El Organismo Internacional de Energía Atómica llamó a la moderación. Kuwait y Bahrein denunciaron ataques iraníes, y sonaron las sirenas en la capital de Jordania.
19 de julio de 2026. Estados Unidos lanzó este domingo una andanada de ataques contra Irán, después de informar de las primeras muertes de militares estadounidenses desde que se reanudaron las hostilidades con la República Islámica. Uno de esos bombardeos fue contra la central nuclear de Darkhovin, actualmente en construcción, en la provincia de Juzestán. Kuwait y Bahrein afirmaron haber sido objeto de ataques iraníes, mientras que también sonaron las sirenas en Amán, la capital de Jordania.
Tres bajas militares en las últimas horas
En la octava noche consecutiva de bombardeos, Estados Unidos atacó instalaciones militares iraníes, así como de “las fuerzas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica que lanzaron ataques contra miembros de las fuerzas estadounidenses en Jordania el 17 de julio”, señaló el Mando Central de Estados Unidos para Medio Oriente (Centcom) en un comunicado.
El ejército estadounidense anunció el sábado la muerte de dos militares, los primeros desde la reanudación de las hostilidades del 7 de julio, y la desaparición de un tercero en “ataques con misiles y drones” atribuidos a Irán el viernes en Jordania. El Centcom actualizó el domingo que un miembro del servicio murió en el norte de Irak durante la detonación controlada de un artefacto sin explotar procedente de un dron iraní derribado.
Del lado iraní, las agencias de prensa Mehr y Tasnim informaron de ataques estadounidenses en Sirik, un puerto situado frente al estrecho de Ormuz, en el sur del país. La agencia oficial Irna dio cuenta de un “ataque militar enemigo estadounidense cerca de Hajiabad”, en la misma provincia meridional de Hormozgán. Entre los objetivos alcanzados estuvo la central nuclear en construcción en Darkhovin, en el sudoeste del país, informó la Organización de Energía Atómica iraní.
“El régimen terrorista y criminal de Estados Unidos (…) llevó a cabo una acción agresiva y bárbara contraria a las leyes internacionales al atacar con varios proyectiles el emplazamiento en construcción de la central de Darkhovin”, afirmó la Organización de Energía Atómica de Irán en un comunicado difundido por medios iraníes. Tras el ataque, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llamó a la “moderación”, pero afirmó que no hay riesgos radiológicos.
Por su parte las autoridades kuwaitíes anunciaron que una central eléctrica y una planta desalinizadora habían sido atacadas, lo que provocó un incendio en algunas instalaciones. Las sirenas de alerta sonaron en Bahrein, sede de la Quinta Flota estadounidense, donde el mando castrense dijo que sus defensas aéreas “confrontaron, interceptaron y destruyeron varios ataques aéreos traicioneros de Irán”.
Advertencia de Israel
El ejército israelí, aliado de EE.UU., afirmó que un misil dirigido contra Áqaba, localidad jordana cercana a la ciudad israelí de Eilat, en el mar Rojo, fue interceptado por las fuerzas israelíes y jordanas. Estas últimas declararon haber “interceptado y derribado tres misiles iraníes” dirigidos contra el reino, mientras que un cuarto “cayó en una zona desértica”. La Cancillería jordana indicó en un comunicado que convocó al encargado de negocios iraní para protestar por “las continuas agresiones brutales e injustificadas de Irán”.
Después de que su país se abstuviera de participar en las últimas hostilidades, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que su país responderá con todas sus fuerzas si recibe ataques iraníes. La guerra, desencadenada el 28 de febrero por la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán, había quedado en suspenso tras el alto el fuego de abril. Pero, desde la reanudación de las hostilidades el 7 de julio, se suceden los ataques y las amenazas.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, amenazó el sábado con infligir una “lección inolvidable” a Estados Unidos. “La violación repetida” del memorándum de entendimiento “ha demostrado una vez más a todos que la firma del presidente estadounidense no vale nada”, afirmó el ayatolá en un mensaje escrito que fue leído en la televisión estatal.
Según un balance del ministerio iraní de Salud, los bombardeos estadounidenses causaron al menos 50 muertos y más de 500 heridos desde el 27 de junio. Del lado estadounidense, 16 militares han muerto desde el inicio de la guerra.
En paralelo a los bombardeos, también se producen incidentes marítimos en el estrecho de Ormuz, cerrado de facto por Irán, que afirmó este domingo que detuvo a cuatro barcos que intentaban cruzar el paso marítimo sin su autorización. Los Guardianes de la Revolución advirtieron que las operaciones militares “continuarán hasta que vuelva la calma a la costa sur y al estrecho de Ormuz”.
La situación se agravó después de que EE.UU. anunciara esta semana un nuevo cerco naval contra los puertos iraníes, tras haber levantado el bloqueo durante el avance de las negociaciones de paz.
Pedido de Líbano a EE.UU.
En el otro frente de batalla el presidente libanés, Joseph Aoun, pidió este domingo desde Washington al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que ambos países coincidan en la aplicación del acuerdo de alto el fuego con Israel, cuya implementación tendrá lugar con la primera retirada del ejército israelí de una zona del sur de Líbano.
El Departamento de Estado estadounidense dijo en un comunicado al término de la reunión que Rubio “elogió la valentía del gobierno de Líbano, bajo el liderazgo del presidente Aoun, por su firme compromiso de recuperar la soberanía del país, desarmar a Hezbolá, desmantelar su infraestructura terrorista y avanzar hacia la paz” para poner fin al conflicto iniciado el 2 de marzo entre Israel y el grupo islamista tras el estallido de la guerra en Irán el 28 de febrero.


Leave a Reply