Guerra a distancia

El reciente ataque masivo con drones ucranios contra Moscú, el mayor en estos cuatro años y cuatro meses desde la invasión de Ucrania, con 194 aparatos no tripulados derribados y un número no precisado que causaron estragos sobre todo en la importante refinería de Kapotniya, confirmó que, de un tiempo para acá, la guerra ruso-ucrania se libra a distancia.

Es una nueva fase del conflicto armado, en que los combates a lo largo de los más de mil 200 kilómetros del frente empiezan a carecer de sentido cuando cualquier soldado que intente avanzar desde las posiciones que ocupan las tropas es aniquilado por operadores de drones en la llamada zona de muerte de 20 a 30 kilómetros de largo.

La incursión contra Moscú puso en evidencia que la red escalonada de defensa antiaérea de la capital rusa no es tan perfecta como solían decir sus medios de comunicación oficialistas, que esta vez prefirieron callar sobre lo que estaba pasando en Moscú, queriendo tapar el sol con un dedo ante la avalancha de videos que subieron a Internet moscovitas horrorizados.

También quedó claro que Ucrania, obligada por las circunstancias, logró dar un paso adelante en materia de nuevas tecnologías y cuenta con 450 empresas que fabrican misiles de crucero propios y hasta 10 modelos distintos de drones, que pueden alcanzar objetivos en el interior de Rusia, a 2 mil kilómetros de su frontera, donde vive 70 por ciento de la población rusa. Este año tiene previsto producir 5 millones de drones, a razón de 13 mil diarios, cantidad que planea duplicar en una perspectiva no tan distante.

Ucrania, al tener insuficientes misiles para sistemas estadunidenses Patriot, es vulnerable sobre todo a los misiles balísticos rusos, pero no se excluye que Kiev consiga la licencia de Estados Unidos para fabricarlos, en tanto Rusia comienza a sufrir escasez de ese tipo de artefactos.

¿Significa esto que Ucrania está ganando la guerra? Por supuesto que no, pero es un cambio innegable de la situación. Ucrania –por su tamaño, población, economía– no puede derrotar a Rusia ni ahora perder la guerra y está en condiciones de causar, con sus drones y misiles, severo daño a la industria militar y el sector energético rusos.

No querer ver esta realidad sólo puede aumentar el número de soldados sacrificados inútilmente.

Información adicional

Apuntes postsoviéticos
Autor/a: Juan Pablo Duch
País: Rusia
Región:
Fuente: La Jornada

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