Sin paz en el horizonte

A pesar de que en el mundo aumentan las voces que piden cesar las hostilidades, mientras Rusia y Ucrania crean que pueden ganar la guerra sólo habrá más muerte y devastación. Por ahora, ni Moscú ni Kiev quieren hacer concesiones para facilitar un arreglo político, aferrándose a posiciones antagónicas, inaceptables para la otra parte.

Rusia exige que se reconozca la “nueva realidad territorial” (eufemismo por regiones anexionadas), además de que se cumplan sus garantías de seguridad que presuponen, entre otras medidas, que Kiev adquiera un estatus neutral y se comprometa a no ingresar a la OTAN, reduzca sus fuerzas armadas a niveles simbólicos y proceda –nadie sabe cómo– a “desnazificar” el país.

Ucrania insiste en el retiro completo de las tropas de Rusia y que se acepte su soberanía sobre el territorio que tenía al menos hasta el 24 de febrero de 2022, cuando comenzó la invasión rusa, dejando abierta la puerta para negociar más adelante el espinoso tema de Crimea, incorporado a la Federación Rusa en 2014.

Ambos están pidiendo, de hecho, la capitulación incondicional del otro y eso no va a pasar, a menos que uno de los dos consiga llevar a cabo una gran ofensiva exitosa, los rusos para romper las líneas de defensa del enemigo a la vez en distintos lugares de los mil 200 kilómetros del frente de combates y ensanchar de forma ostensible el “área liberada” (ocupada, según Kiev) y los ucranios para expulsar a las tropas rusas de las cuatro regiones (Donietsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón) que el Kremlin considera ya parte inalienable de Rusia.

Ninguno se rendirá mientras Moscú disponga de recursos para financiar su “operación militar especial” y Kiev reciba armamento occidental suficiente. Tras la pérdida ucrania de Avdiivka, importante para que los rusos sigan avanzando hacia las fronteras administrativas que tenía la región de Donietsk en 2022, la situación en el frente de estabilizó apenas Ucrania recibió en marzo pasado los primeros 300 mil proyectiles de artillería de los 800 mil de la llamada iniciativa checa. Y para impedir que Rusia se imponga con una gran ofensiva este año, la OTAN planea instituir un fondo especial de 100 mil millones de dólares para comprar armas para Ucrania, a definir en su próxima cumbre en Washington. No se vislumbra paz en el horizonte.

Información adicional

Apuntes postsoviéticos
Autor/a: Juan Pablo Duch
País:
Región: Euroasia
Fuente: La Jornada

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