SpaceX


La oferta pública inicial (OPI) de la empresa SpaceX, de Elon Musk, es, en su conjunto y desde muchos ángulos, una compleja concepción tecnológica, un audaz planteamiento de negocios y una operación financiera notable y cuestionable también.

Se trata del proceso mediante el que las acciones de la empresa se cotizarán en el mercado de valores, el Nasdaq, que se concentra en el sector de la tecnología.

Esta es la operación más grande en la historia del mercado de valores. SpaceX pretende vender 555.6 millones de acciones a un precio de 135 dólares por unidad, lo que significa levantar un capital de 75 mil millones de dólares (o billones, según se mide allá). 

La valuación estimada de la empresa, o sea, el procedimiento mediante el que se determina el valor proyectado llevaría a SpaceX a un valor de 1.75 billones (o trillones). 

La empresa está siendo valuada en función de los ingresos futuros. Las expectativas de este proyecto de negocios y sus rendimientos financieros son enormes, a pesar de que SpaceX tuvo ingresos en 2025 por 18.6 mil millones de dólares, pero con una pérdida neta de 4.9 mil millones. La cifra de 1.75 billones representa un múltiplo de 94 veces del ingreso recibido el año anterior; una relación sumamente elevada y que se compara con los casos de las OPI de Google con múltiplo de 10 veces sobre los ingresos, igual que Facebook, y de dos veces en el caso de Amazon. Esto apunta al excitado estado de las expectativas con respecto a esta OPI centrada en Musk. 

En el mercado de predicciones se estima que la empresa podría alcanzar una valuación del orden de 4 billones (o trillones) de dólares al final del día de la colocación; lo que la pondría en el sexto lugar de las empresas con más valor de Wall Street (el grupo donde están Nvidia, Apple, Google, Microsoft y Amazon). Es poco probable que ocurra en esta etapa, pero es una prueba para la nueva empresa y, una vez más, para el mismo Musk. 

El proyecto que sostiene la OPI de SpaceX establece que: a) Continuará el escalamiento del megacohete Starship. b) La construcción de una infraestructura multiplanetaria y misiones de servicio a la Luna y a Marte (planeta al que pretende colonizar). c) Expandirá la red de Internet por el satélite Starlink para servir a millones de usuarios globales, con nuevas generaciones de satélites. d) En el área de inteligencia artificial y computación, planea construir un módulo orbital de infraestructura, el entrenamiento de grandes modelos de lenguaje y construcción de una constelación de centros de datos en el espacio. 

El antecedente de esta operación ocurrió en 2022, cuando Musk compró Twitter por 44 mil millones dólares; vinculándola después con xIA y, finalmente con SpaceX, son ahora tres empresas en una y sin ningún dinero de por medio. 

La operación tiene rasgos que han sido cuestionados. Por ejemplo, se ha separado 30 por ciento de la asignación para el público y el resto para las instituciones financieras, una relación muy elevada en el mercado accionario y que puede apuntar a que la oferta no es demasiado apetitosa para el entorno institucional. 

Aun así, el poderoso banco Goldman Sachs espera que SpaceX alcance en 2030 ingresos de su división de inteligencia artificial (IA) cien veces superior al actual, pasando de 3.2 mil millones de dólares en 2025 hasta 322 mil millones, y con ingresos totales de 474 mil millones frente a 18.7 del año pasado. 

Una verdadera danza de miles de millones. Pero esa es la tónica actual en Wall Street. El negocio de la IA de SpaceX perdió 6.4 mil millones de dólares en 2025; aun así, se estima que tiene un mercado posible de 26.5 mil millones, según las consideraciones financieras del prospecto de inversión de la OPI. Eso recuerda los excesos de las fabulosas fiestas que se organizaban en la ficticia residencia del Gran Gatsby en West Egg, en Long Island. 

Me he detenido en estos detalles por el carácter de proyecto de Musk, excéntrico en sus negocios, en el desarrollo de tecnologías, y su expansión hacia el espacio. Una concepción propia de un hombre excéntrico también. Nadie iguala a Musk en esta visión, pero los negocios no consiguen generar los ingresos que soporten la valuación esperada. 

Además, en este caso, Nasdaq aceptó la OPI sin cumplir con la pauta establecida de que una empresa debe tener cuando menos un año de funcionamiento para ser listada en ese mercado. Eso es parte de la atracción que ejerce de Musk con este enorme proyecto de inversión. 

Qué pensaría Julio Verne, que escribió la célebre historia De la Tierra a la Luna, sobre los proyectos tecnológicos de Musk y la manera en la que los convierte en negocios; cómo extiende las pretensiones del desarrollo tecnológico y su impacto productivo, financiero y, finalmente, social. 

The Financial Times expresa de modo preciso que “ninguna OPI anterior ha combinado una compañía del perfil de SpaceX con un individuo con el alcance de Musk. El hombre más rico del mundo promueve su visión y sus negocios entre 240 millones de seguidores en la plataforma X; los lanzamientos de los cohetes Starship han convertido a esa empresa en uno de los más reconocibles grupos privados del mundo”.

08 de junio de 2026

Información adicional

Autor/a: León Bendesky
País: Estados Unidos
Región: Norteamérica
Fuente: La Jornada

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