Un planeta enano de características únicas desafía lo que sabíamos sobre estos astros
Recreación artística del planeta L 98-59 d.Mark A. Garlick / markgarlick.com

Un estudio ha identificado un nuevo tipo de exoplaneta fuera de nuestro Sistema Solar, el cual almacena grandes cantidades de azufre en las profundidades de un océano de magma.

Madrid-16/03/2026. A unos 35 años luz de la Tierra, en la constelación de Volans, se encuentra la estrella L 98-59, una enana roja alrededor de la cual orbitan varios planetas, incluido el exoplaneta pequeño L 98-59 d. Estos astros, de baja densidad, se forman por la intensa irradiación estelar, pero su composición primordial y su evolución posterior son todavía un misterio. Los astrónomos suelen diferenciar dos categorías: las “enanas gaseosas” y los “mundos acuáticos”. Pero L 98-59 d no encaja en ninguna de las dos, según las características observadas a través del Telescopio Espacial James Webb (JWST). En cambio, parece pertenecer a una clase de planeta completamente diferente que contiene moléculas pesadas de azufre.

Junto a científicos de la Universidad de Groningen, la Universidad de Leeds y la ETH Zúrich, el equipo de investigación reconstruyó la historia del planeta desde poco después de su nacimiento hasta la actualidad, un período de casi 5.000 millones de años. Al vincular directamente las observaciones telescópicas con estos modelos físicos detallados del interior y la atmósfera del planeta, pudieron determinar qué ocurre en sus profundidades.

Un universo más diverso del que creíamos

“Las principales mediciones de las que disponemos para analizar este planeta son su masa, su radio y la composición química de su atmósfera“, indica Nicholls. “Al combinar estos datos mediante modelos, se observa que este planeta no encaja en las categorías existentes de ‘enana gaseosa’ y ‘mundo acuático’“. En el primer caso, debido a la presencia de azufre, y en el segundo, “porque sería químicamente inviable”, apunta. “En cambio, nuestra hipótesis de un océano de magma profundo que almacena eficazmente el azufre ofrece una explicación para los datos observados”.

El océano de magma también ayuda a L 98-59 d a retener una atmósfera densa rica en hidrógeno que contiene gases con azufre, como el sulfuro de hidrógeno (H2S). Normalmente, este se perdería en el espacio con el tiempo, debido a la radiación de rayos X producida por la estrella anfitriona. Sin embargo, durante miles de millones de años, los intercambios químicos entre su interior fundido y su atmósfera han moldeado lo que los telescopios observan hoy en este astro. Los investigadores sugieren que L 98-59 d podría ser el primer miembro reconocido de una población más amplia de planetas sulfurosos ricos en gas que albergan océanos de magma de larga duración. De ser así, la diversidad de mundos en nuestra galaxia podría ser incluso mayor de lo que se creía.

“Este descubrimiento sugiere que las categorías que los astrónomos utilizan actualmente para describir los planetas pequeños podrían ser demasiado simplistas”, declara el físico en un comunicado. “Si bien es improbable que este planeta fundido albergue vida, refleja la gran diversidad de mundos que existen más allá del Sistema Solar. Cabe entonces preguntarse: ¿Qué otros tipos de planetas esperan ser descubiertos?”.

Cómo el azufre da forma al planeta

Las observaciones del JWST realizadas en 2024 indicaron la presencia de dióxido de azufre, entre otros gases, en las capas altas de la atmósfera de L 98-59 d. “El azufre es un elemento interesante porque sus átomos pueden albergar diferentes números de electrones”, comenta Nicholls a este medio. En este caso, el hecho de que este material forme principalmente H2S significa “que se presenta como un ion S2-“. Este tipo de iones “pueden disolverse en la roca fundida –un poco como el CO2 se disuelve en el agua–, lo que proporciona pruebas de la existencia de un océano de magma en el planeta y explica cómo este planeta conservó su atmósfera a lo largo de sus 5.000 millones de años de vida”, aclara el científico.

Según las simulaciones, L 98-59 d probablemente se formó con una gran cantidad de material volátil. A lo largo de miles de millones de años, se fue reduciendo gradualmente al enfriarse y perder parte de su atmósfera. Los océanos de magma representan los estados iniciales universales de todos los planetas rocosos –incluida la Tierra y Marte–, por lo que los nuevos conocimientos sobre la física de los océanos de magma pueden brindarnos información sobre nuestro propio mundo y la historia de su origen.

Reconstruir el pasado profundo

“Lo más emocionante es que podemos utilizar modelos informáticos para desvelar el interior oculto de un planeta que nunca visitaremos”, destaca en un comunicado Raymond Pierrehumbert, también físico en la Universidad de Oxford y coautor del estudio. “Aunque los astrónomos solo pueden medir el tamaño, la masa y la composición atmosférica de un planeta desde la distancia, esta investigación demuestra que es posible reconstruir el pasado remoto de estos mundos extraños y descubrir tipos de planetas que no tienen equivalente en nuestro propio Sistema Solar”.

“Nuestros modelos informáticos simulan diversos procesos planetarios, lo que nos permite retroceder en el tiempo y comprender cómo evolucionó este inusual exoplaneta rocoso”, abunda Richard Chatterjee, también coautor e investigador tanto en Oxford como en Leeds. “Sin embargo, como siempre, se necesitan más observaciones para comprender este planeta y otros similares. Investigaciones posteriores podrían revelar que los planetas con olores penetrantes son sorprendentemente comunes”.

El telescopio espacial James Webb proporciona una gran cantidad de datos nuevos, y se esperan más de las próximas misiones Ariel PLATO. El equipo de investigación pretende aplicar sus simulaciones para cartografiar la diversidad de mundos más allá del Sistema Solar y establecer conexiones con sus orígenes. De este modo, los científicos buscan comprender cómo se forman los planetas, cómo evolucionan y, por lo tanto, también predecir cuáles podrían ser habitables –o no–.

Referencia:

Nicholls, H. et al. “Volatile-rich evolution of molten super-Earth L 98-59 d”. Nature Astronomy (2026). DOI:  https://doi.org/10.1038/s41550-026-02815-8.

Información adicional

Autor/a: Adhik Arrilucea
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Fuente: Público

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