¡Asombrados!

Cada día trae su sorpresa, positiva o negativa, para alegría o para tristeza de unos u otros, para su angustia o para su disfrute. Sorpresa. Su carácter puede ser diverso y su matiz depende de lo que implique, trate o afecte. 

En Colombia, por estos días, las sorpresas del día a día van marcadas por la profundización del conflicto armado; por su contundencia; por el amplio marco regional que va cubriendo; por la capacidad de maniobra, control territorial y defensa/ataque logrado por algunos agrupamientos armados, así como por el valor supremo que les dan a las armas, sin relacionarlo cabal y/o minuciosamente con lo político, de manera que su desperfilamiento político es el opuesto de su capacidad militar.

Se trata entonces de una dualidad contradictoria que sorprende, toda vez que evidencia que no se han procesado a cabalidad las enseñanzas arrojadas por la historia de las Farc-EP, que, una vez firmada la paz en el 2016 y pretendiendo recoger la esperada influencia social que creían tener en el país tras más de seis décadas de accionar armado, con extensa presencia en el territorio nacional, se encontraron con la indiferencia y/o el desprecio de las mayorías. Un resultado, en peso mayor, por el privilegio que le dieron al fusil, precisamente cuando decidieron autodenominarse EP, resaltando la importancia de lo militar sobre lo político. Su presencia territorial así lo confirmaba, con poblaciones complacientes, realmente sometidas, por temor a la fuerza; un control armado impuesto, con poblaciones atemorizadas y sin politización sobre el proyecto de sociedad que decían impulsar esos miles de guerrilleros vestidos de camuflado. El tiempo evidenciaría su principal error: su despreocupación por ganar lo esencial entre la población adonde llegaban: su corazón y su conciencia, y su convencimiento de lo imposible: que la simple fuerza les abriría las trochas hacia Bogotá.

Esto, para el caso de Colombia.

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Información adicional

Autor/a: Carlos Gutiérrez Márquez
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente: Le Monde diplomatique, edición Colombia Nº265, mayo 2026

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