La IA divide al mundo en dos bloques opuestos
Las dos potencias mundiales protegen sus industrias. Imagen IA

Washington y Beijing comenzaron a organizar alianzas alrededor de sus tecnologías, inversiones y cadenas de suministro. La incorporación de Argentina a Pax Silica y la participación de Brasil en la organización WAICO plantean un nuevo desafío para la integración del Mercosur.

27 de octubre de 2026

La competencia mundial por la inteligencia artificial comienza a transformar el mapa de las alianzas internacionales. Estados Unidos y China ya no disputan únicamente quién desarrolla los modelos más avanzados: también buscan organizar grupos de países alrededor de sus semiconductores, centros de datos, proveedores, inversiones y normas de seguridad.

Washington impulsa Pax Silica, una iniciativa destinada a construir cadenas tecnológicas entre socios considerados confiables. Beijing, por su parte, promovió la creación de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial —WAICO—, un organismo internacional con fuerte presencia de países del denominado Sur Global.

La división adquiere una dimensión particular en América del Sur. Argentina se incorporó a Pax Silica, mientras Brasil fue uno de los fundadores de WAICO. Las dos mayores economías del Mercosur quedaron así vinculadas con estructuras impulsadas por las principales potencias tecnológicas rivales.

El escenario abre una pregunta que excede la política exterior: ¿puede el bloque regional construir una estrategia digital común si sus principales integrantes comienzan a operar dentro de arquitecturas tecnológicas diferentes?

Qué es Pax Silica

Pax Silica es presentada por el Departamento de Estado de Estados Unidos como su principal iniciativa internacional para fortalecer la seguridad de la inteligencia artificial y de sus cadenas de suministro.

Su alcance no se limita al software. Comprende los minerales críticos utilizados en la fabricación de componentes, la producción de semiconductores, la infraestructura energética, los centros de datos, la manufactura avanzada y los propios modelos de IA.

El objetivo estadounidense es reducir la dependencia de proveedores considerados adversarios y desarrollar una red de países con criterios compartidos sobre seguridad económica, inversiones y transferencias tecnológicas.

Argentina firmó la declaración de Pax Silica durante el segundo encuentro de la iniciativa, realizado en Washington en junio de 2026. También se incorporaron Chile, Costa Rica, El Salvador, Panamá, Alemania, Grecia, Países Bajos, Kazajistán y la Unión Europea.

Con esas adhesiones, el espacio alcanzó inicialmente 24 integrantes, según el comunicado del encuentro.

La participación podría permitirle a la Argentina acceder a proyectos de inversión, infraestructura, cooperación tecnológica y cadenas internacionales de producción. Sin embargo, también puede implicar compromisos sobre controles de exportación, seguridad informática, proveedores autorizados y vínculos con compañías chinas.

La respuesta impulsada por China

China promovió una estructura diferente. La Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial fue constituida formalmente en Shanghái el 16 de julio de 2026, con la participación fundacional de 29 países.

WAICO se presenta como un organismo intergubernamental destinado a promover la cooperación, el desarrollo y la gobernanza internacional de la inteligencia artificial. Su sede funcionará en Shanghái.

Entre sus integrantes originales se encuentran China, Brasil, Rusia, Indonesia, Pakistán, Sudáfrica, Venezuela, Cuba, Serbia y distintos países africanos y asiáticos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chino sostuvo que la organización buscará ampliar la participación internacional en las decisiones sobre inteligencia artificial y evitar que la tecnología quede concentrada en un reducido grupo de potencias y empresas.

Brasil confirmó oficialmente su presencia en la ceremonia fundacional y la firma del acuerdo constitutivo. El comunicado conjunto de los ministerios brasileños presentó la incorporación como parte de su agenda de gobernanza digital y cooperación internacional.

Según Reuters, China había propuesto originalmente la organización para construir una alternativa de alcance global en la discusión sobre las reglas y el acceso a la IA.

El margen para permanecer entre ambos bloques

Algunos países intentan aprovechar simultáneamente las ofertas estadounidenses y chinas. Kazajistán ingresó en Pax Silica y, pocas semanas después, se convirtió en miembro fundador de WAICO.

El país centroasiático busca atraer una inversión vinculada con Nvidia para construir un polo de centros de datos y, al mismo tiempo, participar en el organismo promovido por China. Su ubicación geográfica, sus minerales críticos y su disponibilidad energética le permiten negociar con ambas potencias.

Sin embargo, esa estrategia enfrenta límites. El Departamento de Estado estadounidense advirtió que los países no pueden ser considerados socios confiables de Pax Silica si participan sustancialmente en iniciativas que impulsen una visión tecnológica rival.

La declaración muestra que la libertad para combinar proveedores y alianzas podría reducirse a medida que aumente la competencia. La inteligencia artificial comenzaría a funcionar como ocurrió anteriormente con las telecomunicaciones, los sistemas militares y la energía nuclear: la selección tecnológica también expresaría una definición geopolítica.

La pertenencia de Argentina y Brasil a espacios diferentes no significa que ambos países hayan roto sus vínculos tecnológicos con la otra potencia. Tampoco establece automáticamente una incompatibilidad jurídica dentro del Mercosur.

Pero la divergencia puede generar problemas concretos. Una empresa que opere en ambos mercados podría enfrentar criterios diferentes para contratar servicios de nube, almacenar información o utilizar determinados modelos.

Algo similar puede ocurrir con las compras públicas, las infraestructuras críticas y los sistemas regionales de intercambio de datos. Si Argentina adopta estándares estadounidenses y Brasil privilegia tecnologías chinas, la interoperabilidad puede volverse más costosa y políticamente sensible.

El Mercosur necesitará discutir si puede establecer requisitos comunes sobre ciberseguridad, protección de datos, transparencia algorítmica y portabilidad de servicios sin quedar subordinado completamente a ninguno de los dos sistemas.

Información adicional

Argentina se alinea con EE.UU. y Brasil con China
Autor/a: Página12
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Fuente: Página12

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