“La paz tiene tanto plazo como se demoren las transformaciones…”

Día tras día, aumentan signos de país convulso. El título de esta entrevista deja claro que en la Mesa entre el Gobierno-Eln la tensión no afloja, y el fuego entre las Fuerzas Armadas-Autodefensas Gaitanistas versus Eln salta y no aguanta protocolos. A convertirse en un escenario insostenible puede llegar la Mesa entre Gobierno-Eln.

Tan solo seis meses después, no es un buen consejo repetir una entrevista a Antonio García, primer comandante del Eln. El secuestro del que fue víctima el padre del guajiro Luís Díaz, el de Barrancas que hace goles en Europa, puso a esta guerrilla frente a un gran espejo de opinión y de rechazo. Ante la magnitud del hecho, pensamos que no quedaba otra: rebuscar ¿qué pasó?, en todo su contexto e implicación mediante el envío y trámite de un cuestionario. Sus respuestas no llegan tarde, desubicadas, fuera de lugar. Avanzan dentro de la ‘nueva coyuntura’ en desarrollo.

Antonio García dice: Cuando el Comando Central (Coce) “lo supo (…), ordenó que (el Mane) debía ser liberado y reconoció públicamente dicho error”. Agregando otra tensión a la Mesa, su Sexto Ciclo deliberó. Tal como hemos visto y oído en el último año, el Eln seguirá ocupando el comentario o la noticia diaria. Más aún, cuando García advierte que “la estrategia en el plano operacional también tiene su ángulo ofensivo”.

Fotografía, La historia de antes, Antonio García. Los orígenes del ELN en la voz de Fabio Vásquez Castaño, ediciones Desde Abajo, 2023.

A riesgo de romper la Mesa, la Comisión gubernamental quiso sorprender al Eln: “sonsacarle una estructura armada” y erigir una conversación paralela en Nariño, según dice Pablo Beltrán vocero principal de la guerrilla. Esta segunda ocasión frente a un cuestionario exige que le aproximemos a nuestros lectores toda la trama de la situación nacional. Incluyendo, su antecedente de firma y aplicación del Acuerdo con las Farc, el contenido y curso de la nueva coyuntura en gestación, alrededor de los resultados en la elección del 29 de octubre pasado y, saber algo más del lejos o cerca de la paz. En un capítulo que puede traer sorpresas, dice el Eln que “la guerra contra nosotros es más subterránea, silenciosa y letal. Muy pronto hablaremos de este tema”. Nuestro deber es preguntar.

Omar Roberto Rodríguez (ORR.): En un capítulo más, el secuestro cometido con el padre del futbolista Luis Díaz puso a tambalear la Mesa. Por eso, es obligatorio preguntar de una: ¿Desde su óptica de “retención financiera” como parte inherente en el conflicto, qué pasó: cuáles medidas operativas no se cumplieron?

Comandante Antonio García (Cdte. AG.): El Eln tiene definidas unas directrices operacionales para conseguir finanzas: entre otras, fijar impuestos, hacer recuperaciones y retenciones con fines económicos, las cuales fueron expuestas en la Mesa de conversaciones con el Gobierno. Entonces y de modo suficiente, este era conocedor que no teníamos otras opciones para financiar la fuerza combatiente: para su comida, ropa, logística, salud, durante el cese el fuego. Por tanto, dichas acciones y actividades no quedaron prohibidas en el “acuerdo de cese”…

ORR.: El Eln es “fuerza combatiente” por encima de todo…

Cdte. AG.: En la generalidad para operar: una retención con fines económicos podía realizarse, pero ya como un objetivo específico, con características especiales, no se debía hacerlo. Por eso para hacerla toda retención debe ser informada. En ese caso, el Comando Central no conoció que se fuese a realizar. Cuando lo supo ordenó que debía ser liberado y reconoció públicamente dicho error. El Gobierno no valoró lo que el Eln estaba haciendo al reconocer el error y disponerse a liberar al Mane…

ORR.: ¿Cómo entró a obrar el Gobierno entonces?

Cdte. AG.: Mediante una artimaña quiso aprovechar el error. Esta vez, lanzó una campaña mediática con la intención de modificar lo acordado en la Mesa. Desde luego que esos métodos de negociación no son propios para una Mesa. Se pueden usar en el campo militar o propiamente político, pero no en un escenario que trata de construir el entendimiento para fijar una ruta de paz.

ORR.: ¿En dicha ruta, ustedes tienen alguna fórmula para suplir las finanzas que demanda la rebeldía armada, mientras no esté lista y firmada una “solución política”?

Cdte. AG.: No estamos solicitando recursos para financiar al alzamiento armado. Lo que decimos es que mientras exista un Cese el Fuego acordado, se requiere financiar a la gente que deja de actuar militarmente. De lo contrario, al no existir de otro modo, estamos obligados a realizar acciones militares para conseguirlo. Pensamos que como ha acontecido en otros conflictos y guerras pueden crearse y haber figuras como ‹‹fondos internacionales›› dentro del propósito de buscar momentos o tiempos de no confrontación armada para construir paz.

ORR.: Al respecto de ese secuestro, ustedes vieron que la situación de seguridad de la Comisión de Diálogo quedó más comprometida. ¿Por eso el Eln tuvo que adelantar y conceder rápido un cambio en la agenda?

Cdte. AG.: El Eln se manda solo. Toda decisión suya es y será autónoma, y tanto el Comando Central como la Delegación están bajo un mandato de políticas nacionales definidas colectivamente. Desde antes que se supiera públicamente que dicha retención había sido realizada por una estructura nuestra el Comando Central le orientó a dicha estructura que Mane debía ser liberado. Una decisión que se tomó de manera autónoma y antes que nadie conociera del hecho. Repito, lo que vino luego fue la presión mediática del gobierno y las empresas de comunicación funcionales a él…

ORR.: ¿Resolvieron que debían volver a La Habana y, una vez allá, aceptar un consejo o presión por parte del gobierno cubano y la Comunidad internacional en cuanto al orden en la agenda para tratar el asunto general del secuestro?

Cdte. AG.: El Eln no aceptó ni se dio un cambio de Agenda. Lo único que se acordó fue un “acta de intensiones mutuas” entre las partes, en la cual el Eln se abría a suspender temporalmente las retenciones con fines económicos, pero teniendo en cuenta que era en el marco del Cese el Fuego Temporal. Junto con esto, se buscará una financiación internacional para el mantenimiento de la fuerza mientras están en cese las operaciones militares ofensivas.

Gustavo Petro en su antes, el poder, la administración

ORR.: Antes de la primera vuelta, usted escribió respecto a Gustavo Petro y la fórmula electoral del Pacto Histórico: “serán gobierno, no tendrán poder y serán “pasajeros”. Según esto, el Señor presidente ¿está de paso, podría no terminar su periodo?

Cdte. AG.: Todo poder político en la historia de la humanidad ha sido y será pasajero en el tiempo y el espacio. Podrán durar unos años o décadas, pero luego la historia pasa la factura. El Gobierno actual ya tiene limitaciones de gobernabilidad pues no cuenta con una mayoría estable en el legislativo, y tampoco puede gobernar por decreto ya que los otros poderes no lo respaldarían.

ORR.: Un gobierno con trabas de gobernabilidad y diciente inestabilidad, ¿cuáles acciones en contra puede originar?

Cdte. AG.: Para el Estado y los sectores de poder en Colombia no sería conveniente y hasta constituye un error no dejar que el presidente Petro termine su Gobierno, pues en el momento que lo haga se abriría una ventana para que otros también sean obligados a terminar su mandato.

ORR.: Mirando hacia adelante, ¿en el 2026, el candidato que designe Petro podría perder?

Cdte. AG.: La continuidad de un gobierno del Pacto Histórico en el 2026 dependerá del respaldo que alcance y tenga su mandato. Del respaldo de la gente, del pueblo y los desposeídos si sus reformas son profundas, en función del bien de la sociedad. En ese caso, poco respaldo cogería una actividad desestabilizadora de los sectores de poder. Podría tener respaldo o arrimo con estos últimos sectores si sus reformas son tibias y funcionales a ellos. En ese caso, ellos preferirían gobernar en cuerpo propio. Fue lo que sucedió en las principales ciudades en las elecciones de octubre pasado.

ORR.: Transcurridos 17 meses del Gobierno del Cambio, ¿puede decirse que la calidad y el margen de ejecutoria y manejo presupuestal mejoró?

Cdte. AG.: Se evidencian limitaciones, por las desventajas en la correlación de fuerzas que hay en el Congreso donde lograr decisiones para las reformas se hace complejo. El andamiaje institucional está atrapado por el clientelismo y es mucha la lentitud en la ejecución de los planes. De la narrativa del cambio a su materialización y sus medidas hay distancia y ¡el tiempo pasa!

ORR.: ¿Entre ustedes se debate redibujar la valoración que han hecho del tenor y las posibilidades del actual Gobierno?

Cdte. AG.: El Eln no participa en el Gobierno, aunque sí está del lado del pueblo. Del lado de la gente más necesitada. Ahí ayudando a empujar las transformaciones que traigan justicia social, inclusión y democracia a las que la gente respaldaría entusiasmada. Pero, si no contribuye y frena los cambios estaremos siempre con la gente.

ORR.: Ante los resultados electorales adversos del 29 de octubre, a toda luz contrarios para el Pacto Histórico en Bogotá, Cali, Medellín, por decir lo menos, ¿usted cree que este gobierno no cuenta con el respaldo, la fuerza y profundidad de las grandes masas activas?

Cdte. AG.: Se dice que el Pacto Histórico no funciona, y que tan sólo lo hace su bancada en el Congreso. Por ahora estamos ante una coalición electoral que se debilita cuando se expone en las alianzas con los sectores de partidos tradicionales o se acerca a los Clanes con el fin de ganar votos o mayorías en el legislativo.

ORR.:…En el legislativo mas no en las masas. ¿Petro no vertebra un sujeto ‘orgánico, plural, mestizo y popular de gobierno’?

Cdte. AG.: Pareciera que se carece cuando menos de mecanismos para crear y ampliar consensos con el movimiento social, en tanto los partidos y partidarios que hacen parte del gobierno también han caído en prácticas excluyentes.

ORR.: ¿La votación de octubre 29, anticipó y adelantó un alerta respecto a que la política tradicional no anda en apuros ni perdida en la opinión?

Cdte. AG.: Los partidos políticos y los clanes que sustentan el Régimen Político entendieron que no pueden profundizar sus diferencias o contradicciones, pues se exponen a perder en las elecciones…

ORR.: …¿Estas formaciones conservan capacidad para hacer una Coalición que le dispute a la izquierda el gobierno 2026?

Cdte. AG.: Hacia el futuro será más complejo ganar en las elecciones, sobre todo si no se cumple con las expectativas de cambio que propiciaron y favorecieron el triunfo electoral de Petro. La lección se irá aprendiendo. Es que no puede confiarse solo en un resultado electoral y dejar de lado la movilización social. La gente, las mayorías volverán a la lucha masiva como quedó visto en los últimos tres años.

ORR.: Si bien nunca nada es puro, ¿cuál es el carácter y la representatividad real, explícita, del actual gobierno: es acaso la continuidad en la cadena histórica de la lucha popular y revolucionaria?

Cdte. AG.: El M-19 culminó su lucha cuando se desmovilizó. A partir de ahí siguió zigzagueando en la política del país a través de diversas expresiones políticas de izquierda democrática, donde ellos mismos se han distanciado del ser revolucionario.

ORR.: ¿El llegar al Palacio de Nariño sólo es un coletazo del M-19 y de su consenso en la Asamblea Constituyente?

Cdte. AG.: En la Constituyente de 1991 el M-19, ya como Alianza Democrática M-19 (AD-M19) pactó con los Partidos Liberal y Conservador hacer parte del Régimen Político para que Colombia siguiera siendo la misma. Desde ahí y desde entonces se pretendió negar el conflicto armado, pero no fue posible.

ORR.: ¿‘Petro presidente’ significa y encarna la continuidad y representación del “estallido social”, o es producto de una carrera política personal?

Cdte. AG.: En el mismo estallido social de 2021, Petro candidato llamó a parar la movilización para negociar o llevar las reformas al Congreso. Pese a esto, la gente lo apoyó para que ganara. Ahora, los cambios hacen cola se siguen esperando. La verdadera política jamás puede ser una empresa personal.

ORR.: Hace falta profundizar más en este aspecto. ¿En su parecer, el Gobierno crece dentro de los imaginarios y los cotidianos populares o sólo hace empatía dentro de las influencias del activismo revolucionario político y social?

Cdte. AG.: El Eln sólo le apuesta a construir cambios para Colombia acompañando la movilización y la protesta social, también, en la construcción de una agenda de transformaciones con (la) participación de la gente en el actual Proceso de Paz. Si el Gobierno está y arriesga con estas dos dinámicas muy seguramente podrá crecer y tendrá el apoyo de las mayorías.

Los tiempos han cambiado

ORR.: Existen juicios y opiniones de que la lucha armada ya no atrae al amplio segmento social en la esperanza y lucha por una Colombia distinta. Sinembargo ahora, ¿la valoración que hace la izquierda de que la oligarquía y el formato institucional “no deja gobernar”, nutre, transmite y repone un argumento favorable a la acción y la organización clandestina?

Cdte. AG.: La lucha en las sociedades es integral: ideológica, política, cultural y económica. Cada una de estas expresiones es resaltante durante determinado período; y hay temporadas en las que se juntan y combinan. No puede excluirse ninguna…

ORR.: “Ninguna” subyace en certera y sombría recurrencia. Al tipearlo, ¿cuál gesto tendrá su cara?

Cdte. AG.: Que el uso de la fuerza y las armas es sólo de la insurgencia revolucionaria, es puro cuento. Pues quien dice ser legal como el Estado colombiano, es quien más usa la fuerza y las armas de manera descontrolada y desproporcionada, sin límites…

ORR.: “Uso de la fuerza” que disminuye por presiones sociales, de lucha popular y de resistencias contra el terror.

Cdte. AG.: …Por el hecho que las instituciones sean legales no quiere decir que deben aceptarse a secas. Basta ver, sin olvidar ni desconocer que también los sectores de poder han usado la violencia armada por medio de grupos paramilitares y mercenarios; y fue usada a toda sangre en las protestas de la gente en los años anteriores. Lo mismo ha acontecido en otros países del continente. La derecha acude a la violencia para mantenerse en el poder, por tanto, debe respetarse y entender cuando los sectores más humildes de la sociedad acuden a su método. Ahora intentamos una ‹‹salida política›› que implica y exige otra forma de pensar por el conjunto social, para hacer posible una sociedad que resuelva los conflictos de otra manera.

ORR.: En su subjetividad de rebelde armado, sin entrar a violar el secreto, ¿cómo valora el Eln en extensión y captación popular, i) el porcentaje de mejora y crecimiento en su «capacidad de fuego», ii) el avance de la raya –abierta o cerrada– que demarca su ir “hacia la ciudad” y el apoyo imprescindible?

Cdte. AG.: El Eln viene creciendo de manera lenta y sostenida desde 2013, durante ese tiempo la fuerza se ha multiplicado por más de 3. Las Fuerzas Militares del Estado, sobre todo las agencias de inteligencia llevan registros de las estructuras que existen, de sus mandos y sus territorios. Desde luego que no todo lo conocen. Tienen áreas oscuras, de lo contrario su plan de aniquilamiento previsto para 2018 se hubiera consumado…

ORR.: Un “plan” arto desconocido en la opinión.

Cdte. AG.: …Hemos resistido. La fuerza ha ganado experiencia. Se ha especializado y ha construido su armamento propio. En la actualidad estamos combatiendo y enfrentando operaciones de inteligencia en pleno cese el fuego, operaciones que son violatorias del Cese pactado.

ORR.: Para uno, no es necio ni impropio preguntarse junto con opiniones de la ciudadanía, qué habría podido ser mejor para la generación anterior de las Farc-Ep, ¿‘esperar’ hasta 2016 para “desmovilizarse o haberlo hecho antes o en 1991”, el Eln qué ha evaluado al respecto? Es una racionalización que no solo le compete a las Farc.

Cdte. AG.: La desmovilización de una fuerza no está en la entrega de armas, sino que reposa en la mente de sus dirigentes. Cuando una fuerza no está preparada para mirar y examinar sus propios errores, inevitablemente fracasará o si se enfrenta a un enemigo será derrotada. Podemos decir que en las ex-Farc se dieron ambas formas, un fracaso que los llevó a una derrota.

ORR.: ¿Y no intentaron algo para evitarla…?

Cdte. AG.: …No escuchaban a nadie. Pensaban que al considerarse revolucionarios todo lo que decían y hacían era su verdad y por tanto debía ser aceptado. Quien pierde la capacidad autocrítica está expuesto al fracaso o a la derrota, hay que reiterarlo. En el proceso que iniciaron en 1998 con Pastrana se equivocaron y perdieron legitimidad, fue pensado para fortificarse, no para otra cosa. En el proceso de 2012 pensaron que por ser una fuerza más grande, transitar un proceso de paz podría rentarles más que al M-19 en 1991, que fue catapultado a la política nacional. Esperaban más que el M-19, pero en política no funciona la regla de tres.

ORR.: Aprobada como fue en los dos últimos Congresos del Eln, ¿en cuanto a disposición y contenido estratégico, cuál diferencia hacen ustedes entre los conceptos de ‘Resistencia’ y el anterior de Revolución-toma del poder?

Cdte. AG.: La visión y estrategia del V congreso son desarrollos del anterior. En la actualidad, la estrategia del Eln se direcciona en la búsqueda de un ‘Nuevo gobierno de nación, paz y equidad’. En buscar por medio de un Acuerdo Nacional mayores consensos como sociedad para hacer viable este objetivo para que la sociedad sea más justa, democrática e incluyente.

ORR.: …Un objetivo nada fácil de ver muy pronto.

Cdte. AG.: Desde luego que ese objetivo se busca por medio de un proceso de ‘solución política’ donde la Agenda de cambios se construya con la participación de la sociedad. Y si por esa vía no son posibles los cambios, habrá que seguirlos buscando por medio de la lucha junto con las mayorías de pobres, excluidos y explotados. La “Resistencia” es una faceta de la lucha armada insurgente, pero no lo es todo. Es sólo uno de los comportamientos de la fuerza, en una guerra de resistencia.

ORR.: …¿En su fase de ‘defensiva’?

Cdte. AG.: En la conducción y realización de operaciones militares, para evitar desgastes y trituramiento prima ante todo la preservación de la fuerza a los resultados. También cabe, que la estrategia en el plano operacional tiene su ángulo ofensivo.

ORR.: ¿Cuál cálculo, cuál noción de tiempo y de características, hace y maneja el Comando Central, respecto a la llegada de un momento militar del Eln que, es de suponer, combinará la concepción insurreccional elena con las expresiones o estallidos sociales que vayan irrumpiendo?

Cdte. AG.: En este momento el Eln está en un proceso de paz y tiene la esperanza que avancemos a fondo por este camino de transformaciones con base en una Agenda de Cambios construida con la sociedad en un proceso de participación. Si esos cambios no son posibles por esa vía, seguiremos acompañando el camino de las luchas de la sociedad ahora y siempre.

ORR.: El alcance del Eln visto en: i) acumulación militar, ii) social –urbana y rural–, iii) lugar dentro del simbólico popular y iv) dentro del sector revolucionario; ¿no alcanza por ahora para una acción simultánea de los frentes ‘regionales’, como acercamiento al triángulo Bogotá-Barranca/Cali-Buenaventura/Medellín-Barranquilla?

Cdte. AG.: El Eln tiene una Orgánica fundamental constituida por tres Fuerzas: Tropas territoriales –que son los Frentes guerrilleros–, Tropas de operaciones –que son sus Compañías y Batallones– y la Guerrilla Local en zonales y regionales. Estas Tres Fuerzas están organizadas en 8 Frentes de Guerra, 7 de ellos son territoriales regionales y uno urbano de carácter nacional con base en las 10 ciudades principales y centralizado nacionalmente. En el plano militar hemos realizado operaciones coordinadas nacionalmente contra las Fuerzas Militares del Estado, y hemos realizado campañas exitosas contra fuerzas paramilitares y bandas como el Epl.

ORR.: Un recuento nada flaco ni en extremo lejano de Bogotá, Medellín y Cali, ¿en proyección a la próxima coyuntura?…

Cdte. AG.: El triángulo que se menciona tiene una connotación estratégica y ya se vio dónde y cómo se articuló la lucha social en el estallido del 2021. Es lo que se evidenció y sobre lo que trabajan todas las fuerzas, desde el campo popular revolucionario y del Estado.

ORR.: En el adelanto de todo Plan Estratégico político o militar –que no sigue una línea continua y recta–, las condiciones subjetivas y su estado (el imaginario dominante y en ascenso-organización-conducción-liderazgo) entrañan dificultades: Hacen asomar aciertos, declines, des-acumulaciones, retardos, ausencias, errores que debieran tener responsabilidad y obligación de verdad y autocrítica. ¿En el curso de la lucha, el Eln identifica algunas propias o con origen en otra dinámica?

Cdte. AG.: Adelantar un Plan estratégico teniendo en cuenta que el Estado cuenta con más de 500 mil soldados y policías, y otras cien mil personas en cuerpos de seguridad privadas funcionales al establecimiento, es una hazaña. Una proeza mantenerse en pie y no desfallecer. ¿Cómo es posible que la fuerza del Estado que cuenta con apoyo económico y militar de Estados Unidos y otras potencias no haya sido capaz de destruir un Ejército Rebelde que cuenta tan solo unos cuantos miles de guerrilleros?…

ORR.: ¿Cómo no pasa eso, con el ‘enemigo’ disponiendo de tantas ventajas?…

Cdte. AG.: En esta década de decrecimiento de las fuerzas rebeldes alzadas en armas que se desmovilizaron, ha sido fundamental mantenerse en armas y lograr resistir y crecer, y así tener la posibilidad de encontrarse con la lucha social que es la razón de existir de la rebeldía, y es por esos mismos objetivos que luchamos y comprometemos la vida…

ORR.: …Visto así desde el ángulo revolucionario del Eln…

Cdte. AG.: El principal acierto ha sido mantenerse en armas para seguir acompañando las luchas del pueblo. Ahora el reto es estar más cerca de ellas. Acompañarlas con más decisión. En el entorno, ha sido una hazaña que el pueblo se movilice masivamente luego de esa bárbara campaña ininterrumpida de aniquilamiento de dirigentes sociales ejecutada por décadas.

El Gobierno ha estado  zigzagueando

ORR.: De todo lo hasta ahora visto en este Gobierno, ¿cuáles son las medidas y decisiones que ustedes podrían ponderar?

Cdte. AG.: Primero que todo habría que examinar qué tanto el gobierno ha respondido a las expectativas de cambio que la gente apoyó cuando lo eligió Presidente. Segundo, atender a si prioriza en definitiva las alianzas con las fuerzas políticas tradicionales flexibilizando a su favor las reformas anunciadas o si se inclina más por los de abajo. Hasta ahora ha estado zigzagueando.

ORR.: …Solo zigzagueando.

Cdte. AG.: También ha sido ambivalente frente al tema de la paz, pues se acordó otra visión de paz, donde lo esencial son las transformaciones del país que faciliten una transición en la guerra, pero se ha ido inclinando hacia “la paz de Juan Manuel Santos”. De entrada, quiere que se firme un “cheque en blanco”, donde el propósito central es la desmovilización de la guerrilla a cambio de nada, pues no hay ni tan siquiera una Agenda de Cambios teórica. Tampoco ha cumplido acuerdos de la Mesa, como por ejemplo sacar al Eln de la lista de los GAOs. Un acuerdo que debía cumplirse a finales de junio del año pasado y nada. Eso deja sin claridad sobre el tipo de conflicto que se pretende superar.

ORR.: Una vez llegados, “con la victoria” en el orden convencional ‘sin el Centro Democrático en el Gobierno’, muchos colombianos y destacados activistas adjudicaban a la mera elección de Gustavo Petro el efecto inmediato de la “entrega de las armas guerrilleras”. ¿Hasta qué punto esa presunción afecta el crecimiento urbano y la influencia del Eln allí donde ustedes alternan, y trillan trocha a diario?

Cdte. AG.: Es posible que la izquierda reformista que participa en el Gobierno así lo creyera o lo siga considerando. Cabe dentro de su lógica, ya que ahí están sectores de grupos desmovilizados de otras épocas como de las últimas; pero en el Eln había expectativas por lo que se pudiera intentar o se pueda aún hacer, siempre y cuando podamos construir un Acuerdo Nacional para transitar de la guerra a la paz, pero con cambios.

ORR.: …Expectativas o algo de ilusiones

Cdte. AG.: El Eln no se ha hecho ilusiones ni con anteriores gobiernos ni con este. Todo depende de los cambios concretos que puedan materializarse en un proceso de paz, y para nada tiene que ver con el crecimiento que pueda existir en las filas, sean del campo o las ciudades.

ORR.: ¿De qué depende, hasta qué momento podría cohabitar la decisión del Eln durante la última década de “llevar la guerra a la ciudad” y estar en la Mesa de Diálogo?

Cdte. AG.: Lo he dicho en muchas oportunidades: Hasta el momento en que en la Mesa no haya acuerdos sustanciales en los que se diga cómo y en qué cambiará el país. Hasta el momento en que se abran a los cambios las clases que manejan el poder en Colombia. Por ahora estamos en una fase de crear ambiente de distensión con un Cese el Fuego y creando los escenarios para diseñar la participación de la sociedad. Aún faltan las etapas de los debates que permitan crear los consensos para llegar a un Acuerdo Nacional. La paz no se construye ni con amenazas ni presiones, y menos con ambigüedades.

La complejidad poco vista del actual momento

ORR.: Le parece bien abordar la coyuntura actual –con sus antecedentes y derivada del 29 de octubre.

Cdte. AG.: Estamos ante un momento inestable en América Latina, en tanto unos procesos de democratización fueron revertidos: Ecuador, Argentina, Uruguay, Perú. La derecha realiza su estrategia usando todos sus instrumentos institucionales como extra institucionales para revertir procesos. En Colombia pasa igual, nada está asegurado por cuanto los cambios no han tocado las instituciones del Régimen. Si las cosas siguen igual y no se ven cambios, la gente volverá a la movilización y los estallidos, ese camino sigue abierto…

ORR.: ¿Abierto a las variantes que puede tener la denominación de “Acuerdo Nacional”?

Cdte. AG.: El Acuerdo Nacional es la síntesis de un proceso de debates del conjunto de la sociedad, sus organizaciones sociales, sobre todo de los desposeídos y excluidos, los gremios, regiones, pueblos indígenas y comunidades negras, jóvenes, mujeres, en fin, toda la diversidad de Colombia. Será un examen de los problemas que padecemos los colombianos. Y, un acuerdo sobre este examen permitirá también construir una Agenda de Cambios para una Colombia actual y de futuro, donde todos quepamos y seamos tenidos en cuenta. Desde luego es fundamental que se aborden los cambios que requiere el Régimen Político para que no sean los mismos sectores que han acaparado los poderes quienes sigan gobernando para sus intereses. Régimen Político con cambio y pro del interés nacional y de las mayorías.

ORR.: Cómo caracteriza el Eln la coyuntura económica que cruza el país, ¿el Gobierno garantiza el control de las cifras macroeconómicas o tiene en frente el riesgo de una estanflación en los dos años próximos?

Cdte. AG.: La vida de los colombianos casi no depende de dichas cifras, pues a la población común y corriente para nada nos trae bien que la economía del país esté bien, pues cuando eso sucede son los grandes grupos económicos los que se benefician mientras a la población le sigue yendo igual. Por otro lado, cuando a dichos grupos o empresas les va mal, es el Estado, con recursos de la nación el que termina subsidiando sus crisis, y ejemplos sobran. El crecimiento de la economía en el año que pasó no fue el esperado. Trajo la sorpresa del decrecimiento en algunos sectores, por lo tanto, no se auguran cosas buenas.

ORR.: Para el Eln el paro del 2019 no ha terminado, sigue latente. Desde este ángulo, ¿qué evolución mantiene o dejó de tener, el llamado “estallido social”?

Cdte. AG.: Los años del estallido social en sus expresiones públicas no están visibles, pero su existencia sigue de manera subterránea. Se dice que a la oligarquía le convenía un gobierno como el de Petro para ser usado como válvula que vaya quitando presión a la inconformidad –que se mantiene– que estaba por poner en crisis profunda, no sólo al gobierno de Duque, sino al mismo régimen político.

ORR.: Sin la existencia de una ‹‹conducción popular›› acogida en un amplio territorio, desde la inconformidad y la lucha social habría un callejón con “tres esquinas”…

Cdte. AG.: Lo más acertado sería introducir reformas que llenen las expectativas de cambio de la sociedad y así evitaríamos unos futuros estallidos sociales con “efectos dispersos”. Pero el establecimiento que está hecho para atacar los efectos y no las causas, seguirá por tanto persiguiendo y matando dirigentes sociales. En los hechos, sigue activado todo el plan contrainsurgente desde el paramilitarismo y el entramado de bandas para hacer contención a la protesta social.

ORR.: Al parecer en el continente, por autosuficiencia en muchos Presidentes y la vanidad de alguno, la Unidad Continental no es próxima ni alcanza vigor. ¿Podría haber un cambio que aclare el eje geopolítico más conveniente?

Cdte. AG.: Cada país tiene sus dinámicas y sus retos, así como las amenazas. Los procesos democratizadores deben ir más allá de ganar unas elecciones presidenciales y parlamentarias, las cuales, si bien son importantes, lo esencial es el empoderamiento de las masas, de las comunidades con sus organizaciones sociales, donde la nueva institucionalidad de los procesos de cambios esté sustentada con la participación del pueblo, y de una nueva dirigencia en función venida de procesos organizativos de base.

ORR.: ¿De cuál modo se puede lograr ese tejido nuevo?

Cdte. AG.: Los partidos políticos de gobierno como instrumento político deben untarse más de pueblo y procesos comunitarios, de las fuerzas productivas y laborales que sustentan la vida de una sociedad nacional, para no quedar atrapados en el viejo cascarón del Estado-Nación. Forma de organización político-social característico del capitalismo frente a la cual habrá de surgir una nueva, propia de una fase poscapitalista. La Unidad Continental debe sustentarse en una nueva visión de sociedad donde los pueblos sean protagónicos y tengan deliberación.

ORR.: En la geopolítica y proyección de Nuestra América hacia el mundo, tropiezan dos Ejes distantes en sus características de interés: uno es Venezuela, Nicaragua, Cuba, ¿Bolivia?, y otro, México, el Caribe, Brasil y ¿Chile? ¿Qué considera el Eln a este respecto?

Cdte. AG.: El continente se mueve en el mar propio de su historia marcado por la barbarie de sus conquistadores y dominadores, así como también por los flujos creadores de la nueva historia libertaria, por momentos estancada por los nuevos poderes dominantes, hasta que renazcan nuevas fuerzas para reimpulsar el camino, que se da en ciclos donde cada país responde a sus propias lógicas y por momentos se conecta con una gran lógica continental y mundial. Por ejemplo, otra cosa hubiese sido el contexto latinoamericano si México hubiese triunfado electoralmente con Cuauhtémoc Cárdenas o en las campañas iníciales lo hubiese logrado López Obrador, habría que evaluar lo que aconteció y comprenderíamos mejor. El resultado fue que llegó tarde, quizás el rumbo del continente hubiese tenido un poco más de fuerza. O lo que acontece con Colombia, donde el saldo electoral con beneficio llega en un momento con limitada articulación continental. Aparece en un tiempo en que la Derecha impulsa la reversión de procesos como los de Ecuador y Perú.

ORR.: La imagen afectada del Gobierno y la extensión ad portas que se palpa del conflicto armado, aumenta el debate y espacio con dos posiciones acerca de un “Acuerdo Nacional”. Una, por parte del Primer Mandatario –vista dentro de la continuidad habitual e institucional– y otra, desde el Eln –que busca una ‹‹hegemonía popular››. Ésta, superpuesta con el entendido de varios activismos que le piden al Presidente la “radicalización”. ¿Para el Eln así es la situación por ver, o cuál están pensando?

Cdte. AG.: Lo que haga el Presidente depende de lo que esté pensando como posibilidad: por momentos se enfrenta al poder tradicional, luego busca entendimientos o alianzas; pero cuando no ve alternativa recurre a las fuerzas populares mediante un llamado formal. No es que las alianzas sean malas, sino que al no haber coherencia se deja en el imaginario una fluctuación coyuntural que produce algo más de desarticulación de las fuerzas populares por no existir una orgánica para la construcción de una fuerza político-social que sustente los cambios.

ORR.: Vamos para dos años sin verlo…

Cdte. AG.:…Un lapso en el que no se logra la construcción de esa fuerza fundamental para el futuro. Sería positivo que en el tiempo que falta de gobierno, hubiese la confluencia con el movimiento social de toda Colombia que edifique un Acuerdo Nacional en el que los de abajo sean tenidos en cuenta, no sólo los sectores de poder.

“Guerra subsidiada”

ORR.: ¿Al trote de una “paz total”, estamos por presenciar una tensión bélica mayor que estorba a las FF.AA. el “ejercicio legítimo de la fuerza”?

Cdte. AG.: Las Fuerzas Armadas del Estado no han renunciado a derrotar militarmente a la Insurgencia Armada o llevarla debilitada a la Mesa de conversaciones. En su doctrina no hay algo distinto a eso. Mantienen un diseño operacional con los paramilitares y bandas en la visión de Guerra Subsidiada, donde ellos no aparecen o lo hacen en una realidad “gris”, que es funcional en el marco del Cese pactado. No desactivaron las operaciones de inteligencia para ejecutar operaciones especiales contra la comandancia del Eln. Por nuestra parte, hemos sido coherentes con los acuerdos y cumplimos absolutamente todo. Cuando evaluemos de manera seria y profunda, si es que se puede hacer, podremos ver quien tiene la razón.

ORR.: Inquieta saber si el conservadurismo, la “centro derecha”, la “derecha extrema”, y una “tercera generación” de paramilitares, ¿tiene hoy una capacidad de conjura y la ambición de hacer un “golpe de Estado” con espacio internacional y apoyo de factores de los Estados Unidos?

Cdte. AG.: Un golpe de Estado ha sido descartado en Colombia desde hace décadas, sólo se sabe hasta ahora de ruidos de sables controlados por la Policía Militar. Saben de sobra que un golpe militar daría más razones para el alzamiento armado rebelde. Sí usan, tienen a la orden las escaramuzas políticas como forma de presión. No necesitan más, pues hay activado un plan de guerra contra el pueblo en la visión de Guerra Subsidiada que está de moda en el mundo.

ORR.: ¿Qué dice Antonio García, Comandante del Eln, respecto a las acusaciones y la confrontación a plomo entre el Eln y las renombradas Farc-Ep/Estado Mayor Central?

Cdte. AG.: Estas agrupaciones que dicen ser disidencias estuvieron en el proceso de negociaciones hasta el final y participaron en la 10ª Conferencia que ratificó los acuerdos. Se sabe que las ex-Farc tenían un Plan B y el Frente 1° de Vichada era el articulador. Cuando quisieron desactivar ese Plan B y enviaron a Gentil Duarte, él terminó unido con los “Disidentes”. Era muy tentadora la fortuna guardada en 200 arrobas de oro, nada menos que 2,5 toneladas, a precio de hoy serían más de 150 millones de dólares. Fortuna muy tentadora para seguir siendo disidente. En el transcurrir del tiempo, el Eln mantuvo relaciones con algunos mandos de ambas “Marquetalias” que estaban relacionados con la inteligencia militar enemiga, luego los planes quedaron evidenciados. Hoy no queda ninguna duda que Arturo Paz, que supuestamente está muerto, y Antonio Medina están direccionados desde las Fuerzas Militares del Estado. Estas dos expresiones ex-Farc hacen parte del diseño de guerra subsidiada que se articula desde el alto mando militar.

La muerte, sombra que nos sigue segundo tras segundo

ORR.: ¿Cuál es el sobresalto que más recuerda o que más huella le ha dejado en su trajín peligroso como guerrillero?

Cdte. AG.: Cada día se vive con mucha intensidad como si fuera el último. En el mundo guerrillero revolucionario vivimos con la visión del “Che”, quien decía que el principio número uno para ser guerrillero era considerarse muerto, y se vive así a cada instante. Así nada nos frena para luchar. Lo más riesgoso no es lo que aparece, sino lo que no se ve. Lo que no suena como los disparos, pues hoy la guerra contra nosotros es más subterránea, silenciosa y letal. Muy pronto hablaremos de este tema.

ORR.: Del cuestionario que nos respondió en mayo del 2023 entresacamos como título su frase “Es muy peligroso ponerle plazos para llegar a un Acuerdo de Paz”, ¿medio año después, opina igual?

Cdte. AG.: Siempre he dicho que el tiempo en política es una de las muchas variables que configuran una realidad de futuro. Pero son más importantes las transformaciones. El avance de la participación de la sociedad en la construcción de las propuestas que harán el cambio. Hoy podría decir que la paz tiene tanto plazo como se demoren las transformaciones que la gente espera.

Desde aquí, muchas gracias por sus respuestas. Queda claro que el Eln no aceptará quedar limitado en una condición de rendición y firma del “desarme” que les pongan en la Mesa. En esta hora larga que pasa, aun no le llega el minuto a la PAZ.   

Vale hacer una paráfrasis entre perfección y “gestión de un gobierno del cambio”

…se logra no cuando no hay nada más que añadir (a la gestión) sino cuando no hay nada más que quitar.

Antoine de Saint-Exupéry

Suscríbase

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=susc

Información adicional

Entrevista al Comandante Antonio García
Autor/a: Omar Roberto Rodríguez
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente: Periódico desdeabajo N°310, 18 de febrero - 18 de marzo de 2024

Leave a Reply

Your email address will not be published.