El asesinato de Monika Silva, activista de origen polaco y residente en la provincia costera de Santa Elena, el pasado 8 de junio, provocó la reacción de varios organismos internacionales de defensa de los derechos humanos
El asesinato de Monika Silva, activista de origen polaco y residente en la provincia costera de Santa Elena, el pasado 8 de junio, provocó la reacción de varios organismos internacionales de defensa de los derechos humanos
