Ciencia y reconocimiento social
Cada año, en la primera semana de octubre se hacen los anuncios de los ganadores de los premios Nobel, uno de los reconocimientos más prestigiosos en algunos campos de la investigación científica. Existen numerosos otros premios y reconocimientos, digamos, equivalentes a un premio Nobel, en diferentes campos de la investigación y de la creatividad. Un premio Nobel no es necesariamente el último, pero es uno de los escalones más elevados en el proceso, usualmente largo, de reconocimiento sobre la valía de la ciencia. Para la amplia mayoría de la sociedad no significa mucho, aparentemente. Una mirada cuidadosa es necesaria.
El largo camino de la investigación
Sin alarmismos, la investigación, en cualquier campo es un largo camino en el que jamás hay garantías, aunque en el trayecto se van adquiriendo y logrando ciertas capacidades que permiten allanar el camino, de alguna manera.
Todo comienza habitualmente después de la obtención del título de doctorado (Ph.D.). Con algunas notables excepciones, particularmente en el campo de las humanidades, música, arquitectura y literatura, principalmente, en los que no siempre sucede que los galardonados tengan la más alta formación académica. El caso de los premios Nobel de paz constituye otro buen ejemplo. Por lo demás es el menos prestigioso de los galardones dado que en numerosas ocasiones intervienen, justamente, mucho más, factores políticos que académicos o científicos. Han sido galardonados con el premio Nobel de paz, organizaciones, activistas, gobernantes y políticos, principal y ampliamente.
Después de obtener el título de doctor, un@ investogador@ emprende un largo proceso de formación y perfeccionamiento. La obtención del título de doctorado tiene un mensaje claro para el estudiante que lo alcanza. El mensaje es: “bienvenido a la comunidad de investigadores. Ahora comienza el camino”.
De manera general, el proceso comprende llevar a cabo uno –y en ocasiones varios–postdoctorados, lo cual es sencillamente el camino, por lo demás, para que el investigador encuentre un nicho laboral propicio y pueda comenzar a trabajar fuertemente. Habitualmente el trabajo combina investigación, docencia y distintos tipos de cargas administrativas. Todo gran investigador siempre denosta del trabajo administrativo, pues no solamente se roba mucho tiempo sino, además, porque es altamente desagradecido. Los méritos se los lleva la Universidad o el Centro o Instituto (en ocasiones denominados “las instituciones”, una expresión horrorosa donde las haya).
En este proceso, el investigador aprende a escribir textos altamente técnicos, destinados a publicaciones especializadas, artículos genéricamente conocidos como papers, y las revistas se miden por la calidad y el impacto. En numerosos casos las revistas se ufanan de los índices de rechazo, antes que de aceptación de los artículos recibidos.
La ciencia es, manifiestamente, una esfera de trabajo colaborativo. En su expresión teórica, tanto como en su desarrollo práctico o experimental. Dicho esto, hay que anotar que los premios Nobel y sus equivalentes todavía tienen una estructura mental del siglo XIX y anteriores, cuando los logros eran distintivamente individuales. Así, presumiblemente, seguirá siéndolo en el futuro inmediato. En un futuro más a mediano o largo plazo, los reconocimientos deberán ser mucho más colectivos. Hay campos de la investigación, como la astronomía, por ejemplo, en el que no es extraño encontrar artículos con más de doscientos autores. En física de partículas y en astrofísica, se han encontrado artículos con quinientos y hasta ochocientos autores. Una sorpresa mayúscula para quienes estaban acostumbrados a que un artículo –o libro– fuera individual, o, a lo sumo, de dos o tres autores máximo.
En el proceso de formación y perfeccionamiento el investigador debe mantener un ritmo de producción de calidad suficiente. En ocasiones se acusa a este proceso como generador de serios problemas de salud mental. En el decurso, no es inusual que el investigador vaya recibiendo distintos tipos de reconocimientos. Estos sirven, manifiestamente, de indicadores para otras publicaciones y para otros posteriores reconocimientos. Quizás el más destacado de ellos sea recibir títulos honorarios: doctorados honoris causa, de tal manera que algunos premios y reconocimientos, gradualmente, no se entregan si algunos otros no han sido concedidos al o la investigadora. De esta suerte, hay una especie de sistema de confianza. Unos premios son, tácitamente, condiciones de otros.
El principio de confianza está siempre acompañado con procesos de calidad e impacto. Publicaciones, invitaciones, seminarios, títulos y reconocimientos, en una espiral ascendente.
En cualquier caso, lo cierto es que los investigadores no trabajan por los premios, pero estos son más que bienvenidos. Se trata, simple y llanamente, de indicadores de que las cosas se están haciendo bien. El atractor que jalona la investigación es definitivo: el gusto por el conocimiento y la pasión del descubrimiento. Un intangible que no se puede medir, pero sobre el cual sí van emanando hitos, mojones, señales en el camino.
Reconocimiento en los distintos campos del conocimiento
La tabla adjunta es suficientemente ilustrativa y cubre prácticamente todos los campos del conocimiento; desde la física a la enfermería, de la economía a las ciencias de la tierra, de la geografía a la química, por ejemplo. Es sorprendente que en los centros académicos un panorama semejante difícilmente es presentado y discutido. Mucho más en la base de la sociedad. Los movimientos sociales y políticos habitualmente permanecen al margen de esta dimensión. La verdad es que el conocimiento y la investigación son asuntos tanto personales, como sociales y políticos. Hay países que hacen del hecho de que no hayan ganado premios Nobel o equivalentes la mayor de sus preocupaciones en términos de las relaciones entre educación e investigación. Asimismo, hay países que dedican todos sus mejores esfuerzos a formar equipos humanos altamente cualificados de suerte que les permitan ganar esta clase de premios y distinciones.
El abanico de reconocimientos es amplio, y está sistemáticamente organizado. La mayoría de estos premios y distinciones se entregan anualmente, pero algunos que se entregan cada dos, tres y hasta cuatro años. Hay premios que tienen algunas condiciones para su entrega, cuyo caso más emblemático es el de las matemáticas: nadie puede recibir la Medalla Fields si es mayor de cuarenta años, por ejemplo.
Ahora bien, debe ser claro que la calidad de un investigador, el impacto de su trabajo, el nombre de una universidad, un centro o un instituto, e incluso el nombre de un país no se agota ni se reduce a recibir esta clase de premios y distinciones. Siempre inciden en ellos factores personales, políticos y grupos sociales, de rechazo o de favorecimiento. También en ciencia en general existen injusticias e inequidades.
El ámbito más evidente de que hay grandes investigadores que nunca recibieron un premio del máximo reconocimiento es la literatura. Juan Rulfo, Jorge Luis Borges, Fernando del Paso, por mencionar unos pocos ejemplos. Se trata de nombres que lograron entrar a la historia sin que les hayan hecho el justo reconocimiento que otros sí recibieron. Y a su vez, hay premiados que no alcanzan un reconocimiento histórico, sólo episódico y momentáneo. Lo dicho: jamás existen enteramente garantías ni reglas de oro.
Lo que sí es cierto es que las mejores economías se caracterizan porque en esos países y sociedades existen numerosos premios, distinciones y reconocimientos al conocimiento y a la investigación. Los países menos desarrollados pueden caracterizarse, sin ninguna dificultad, por el hecho de que esta clase de premios u otros, son escasos o acaso inexistentes.
Los premios Nobel y sus equivalentes constituyen magníficas vertientes que permiten ver múltiples procesos y dinámicas: educativas y de investigación, de gestión y políticas, sociales y culturales, psicológicas y emocionales, salariales y de libertad de cátedra y de investigación, individuales y grupales, todas las cuales se encuentran fuertemente entrelazadas.
Un panorama en el que tanto convergen como divergen numerosas líneas de análisis y reflexión.
Investigación y estilos de vida
Los hombres y mujeres de ciencia no trabajan por los premios. Estos son productos derivados de una vida dedicada al conocimiento. Las mujeres y hombres de ciencia trabajan por gusto por el conocimiento, por la pasión de descubrir, algo que no se entiende bien en un mundo centrado en el pragmatismo, el utilitarismo, la eficiencia, la eficacia y la productividad. Los premios son como los aplausos para los artistas. No los necesitan, pero son siempre más que bienvenidos.
Una observación se desprende aquí. La sociedad de la información, pero mucho mejor la sociedad del conocimiento se caracteriza porque hay individuos y amplios grupos que literalmente viven de producir conocimiento; no ya simplemente bienes y servicios.
Naturalmente, como ya es suficientemente reconocido, la importancia de la buena investigación –cualquiera que sea su índole: como investigación básica o fundamental, investigación experimental o aplicada–, redunda siempre, a veces de mondo inmediato y usualmente de forma indirecta y más a mediano ya largo plazo, en el bienestar de la sociedad en la que se hace la investigación. Esta es la arista más utilitarista y pragmática de la investigación. La ciencia sirve para mejorar las condiciones de vida, inicialmente, de una sociedad, pero luego en general, también, del género humano. Pero esta arista pragmática o utilitarista no es jamás la que aparece en el primer plano en los intereses de formación e investigación por parte de los investigadores y/o de sus grupos. Prima facie, lo impera es el afán por conocer, por comprender por descubrir; esencialmente gratuito. Y sí, esencialmente inútil. La importancia de lo inútil*.
Cada año, según los intereses de cada quien, individuo, grupo de investigación, gestores del conocimiento u otros, asistiremos a los anuncios y a los rituales de los premios Nobel, o sus equivalentes. Lo cual genera un beneficio adicional. La base de la sociedad –empresarios, políticos y gobernantes, amplios sectores de la sociedad civil–, pueden enterarse de lo que significan algunos de los avances premiados. Y puede generarse una dinámica de socialización y de educación. Que no es poco.
Mientras tanto, todo pertenece a los amplios o reducidos grupos especializados. Pero es fundamental atender al hecho de que, importantes como son los premios Nobel, no son los únicos ni tampoco los más importantes. Cada ciencia disciplina tiene lo suyo. Y ello comporta un respeto entre las ciencias y disciplinas que no es sino la expresión abstracta de un respeto de unas comunidades de conocimiento por otras.
La historia de premios, reconocimientos y distinciones coincide con el proceso de laicización de la sociedad, con la decadencia de los sistemas monárquicos y el creciente papel de los tres actores centrales: el Estado –y los gobiernos–, el sector primado y la propia sociedad civil (eufemísticamente llamado en ocasiones como el tercer sector). Específicamente, en el pasado eran los mecenas quienes apoyaban a la ciencia y a las artes. Con la llegaba de los sistemas republicanos, lato sensu, se crean otros sistemas de apoyo y reconocimiento. Es la historia a la que asistimos, desde posiciones, ángulos, e intereses diversos.
* Cfr. N. Ordine, La utilidad de lo inútil, Barcelona, Acantilado, 2015
Premios equivalentes al premio Nobel en otras ciencias y disciplinas
Estatuidos originalmente por Augusto Nobel, y regenciados por la Academia de Ciencia de Suecia, conjuntamente con el Instituto Karolinska, los premios Nobel comienzan en 1901 y han continuado, de manera ininterrumpida hasta la fecha. Este es un muy importante motivo de orgullo personal, tanto como académico y nacional. Las grandes universidades del mundo se relacionan entre sí a partir del número de premios Nobel que tienen, y lo mismo hacen prestigiosos centros de investigación.
Los premios Nobel o sus equivalentes
Históricamente hablando, los premios en ciencias y artes se inauguran a partir del siglo XIX, y se extienden y generalizan hasta la fecha. Se trata de una forma de reconocer, científica, pero también social, cultural e incluso políticamente los avances en ciencia en general.
En efecto, los premios Nobel o sus equivalentes se leen desde tres ángulos. El primero es el nombre de los galardonados, algo que resulta inevitable. Una segunda arista hace referencia a la Universidad, Instituto o Centro de Investigación en el que trabaja o al que pertenece. De esta suerte, los galardonados no son solamente individuos, sino centros de investigación que adquieren así renombre; esto les permitirá atraer más investigadores, así como nuevas fuentes de financiación. En las ciencias básicas la investigación es sumamente costosa, debido principalmente a los laboratorios. El tercer ángulo es nacional, según la nacionalidad de los premiados. De este modo, en los rankings de prestigio también los países se clasifican según el número de premios Nobel o equivalentes que tienen. La investigación termina así favoreciendo, en ocasiones muy a pesar suyo, clasificaciones y sistemas de prestigio e impacto.
En el marco del conocimiento, los premios Nobel y sus equivalentes establecen fuertes divisiones y competencias entre países, centros académicos y universidades. Aunque nadie lo afirma públicamente, lo cierto es que todas las universidades, centros e institutos, y ulteriormente los países mismos, trabajan en función de los rankings, que los hay de todo tipo. Una realidad vergonzante, que se adorna en la mayoría de casos con eufemismos*.
Los premios Nobel comprende los reconocimientos a la medicina (o fisiología), física, química, literatura, economía y de la paz. Sin embargo, existen otros premios equivalentes al Nobel para otras ciencias, disciplinas y artes.
La tabla adjunta presenta los premios equivalentes en otras ciencias y disciplinas. La diferencia entre Distinción y Premio es que ésta última incluye una retribución económica. La Distinción es simplemente honoraria (usualmente un Diploma o algo semejante).
* Véase Maldonado, C. E., Pérez-Acosta, A., (2018). “Editorial: una reflexión crítica sobre la cultura de rankings e indicadores”, en: Avances en Psicología Latinoamericana, Vol. 36(3), pp. 431-441, disponible en: https://revistas.urosario.edu.co/index.php/apl/article/view/7253/6615
Tabla. Premios Equivalentes al Premio Nobel en Otras Ciencias y Disciplinas
| Premio John von Neumann Premio Premio Carl Friedrich Gauss Premio George David Birkhoff Premio Norbert Wiener | Matemáticas Física Ciencias Aplicadas |
| Premio Kavli | Astrofísica |
| Premio Gruber | Cosmología |
| Premio Crafford Premio Shaw | Astronomía |
| Distinción IEEE en Sistemas de Control Medalla Giorgio Quazza Premio Cátedra Hendrick W. Bode Premio Richard E. Bellman Heritage Control | Automatización/sistemas de Control/Cibernética |
| Premio Marconi Medalla IEEE Alexander Graham Bell | Comunicaciones |
| Medalla de Honor IEEE | Ingeniería Eléctrica |
| Distinción ENI Distinción Fermi | Investigación en Energía |
| Premio Charles Stark Draper | Ingeniería |
| Distinción W. Wallace McDowell | Tecnologías de la Información |
| Medalla ASME Medalla Timoshenko Medalla de Oro Internacional James Watt | Ingeniería Mecánica |
| Premio Kavli Premio Feynman en Nanotecnología | Nanociencia y Nanotecnología |
| Premio a la Teoría John von Neumann | Investigación de Operaciones |
| Medalla Ives Frederic Premio Jarus W. Quinn Distinción IEEE en Fotónica | Óptica/Fotónica |
| Premio Micius Quantum | Ciencia de la Información Cuántica |
| Distinción en Robótica Joseph J. Engelberger Distinción IEEE en Robótica y Automatización | Robótica |
| Premio Internacional de Estadística Distinción de los Presidentes COPSS | Estadística |
| Premio Millenium de Tecnología | Tecnología |
| Premio Russ | Bioingeniería |
| Premio Crafoord | Biología/Ecología |
| Distinción Lasker | Biomedicina |
| Premio Rumelhardt Ptremio Jean Nicod | Ciencias cognitivas |
| Premio Indianapolis Distinción Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA | Biología de la Conservación |
| Medalla de Oro IADR | Odontología/Ciencias Bucales |
| Distinción John Godsmith | Epidemiología Ambiental |
| Premio Brain | Neurociencias |
| Medalla Florence Nightingale | Enfermería |
| Distinción Glenn A Fry | Optometría |
| Distinción Premio Galien | Investigación Farmacéutica |
| Distinción Grawemeyer Medalla Kurt Koffka | Psicología |
| Premio Wolf Premio World Food | Agricultura |
| Medalla de Investigación Carl-Gustav Rossby | Ciencias Atmosféricas |
| Premio Crafoord | Ciencias de la Tierra |
| Premio Planeta Azul Premio al Logro Medioambiental Tyler | Ciencia del Medio Ambiente |
| Premio Marcus Wallenberg | Ciencias Forestales |
| Premio Vautrin Lud Medalla Vega | Geografía |
| Premio Vetlesen Medalla Wollaston Medalla Penrose | Geología |
| Medalla Robert E. Horton | Hidrología |
| Medalla Naumann-Thienemann | Limnología |
| Premio de la Organización Internacional Metereológica | Meteorología |
| Distinción A. G. Huntsman para la Excelencia en Ciencias Marinas Medalla Alexander Agassiz | Oceanografía |
| Medalla Goldman al Medioambiente Premio Stockohlm Water | Sostenibilidad |
| Medalla y Cátedra Huxley Memorial Medalla de Oro de la Sociedad Sueca de Antropología y Geografía | Antropología |
| Premio Pritzker | Arquitectura |
| Premium Imperiale | Artes (pintura, escultura, arquitectura, música, teatro) |
| Premio Stockohlm en Criminología | Criminología |
| Distinción de Diseño Punto Rojo | Diseño |
| Premio Karolinska para Investigación en Educación Médica Premio WISE Premio Yidan | Educación |
| Distinciones de la Academia | Cinematografía |
| Premio en Finanzas Económicas del Deutsche Bank Ingeniero Financiero del Año IAQF Premio Fischer Black | Finanzas |
| Distinción Martin Ennals | Derechos Humanos |
| Premio Kluge | Humanidades |
| Premio de Música Ernst von Siemens Premio de Música Polar | Música/Musicología |
| Premio de Filosofía Berggruen Premio Rolf Schock Premio Jean Nicod | Filosofía |
| Distinción Hasselblad | Fotografía |
| Premio Johan Skytte en Ciencia Política | Ciencia Política |
| Distinción al Servicio Pública de Naciones Unidas | Administración Pública/Servicio Público |
| Distinción Emmett Leahy | Gestión de Grabaciones e Información |
| Premio Holberg | Sociología/Ciencias Sociales |
Photo of copy of the Nobel Prize diploma in Chemistry awarded to Fritz Haber in 1918
https://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Nobel#/media Archivo:Nobel_Prize_Diploma_Fritz_Haber_1918.JPG




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