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Sin precedentes la marcha del 20 de julio en el Chocó

Sin precedentes la marcha del 20 de julio en el Chocó

Alrededor de 40.000 participantes congregó una nutrida marcha llevada a cabo en Quibdó, capital del departamento del Chocó. La bandera nacional se quedó guardada en las gavetas el día de la independencia nacional. Con camisetas blancas, pabellones del departamento, ataúdes y pancartas sentaron voz de protesta miles de chocoanos que poco aguantan ya las terribles condiciones sociales y económicas que viven en su departamento. Con un índice de pobreza extrema del 39.1 por ciento y de pobreza equivalente a 65.9 por ciento, poca cobertura de servicios públicos, salud, educación, las tasas de desempleo (15 por ciento) y de informalidad laboral (84 por ciento) más altas del país, continúa como el departamento que ostenta la peor condición socioeconómica del país. Un Paro Cívico Departamental que será lanzado el próximo 17 de agosto, se incuba entre dolor y la indignación de un pueblo que se siente abandonado a su suerte por el Estado.

 

¿Somos o no somos de Colombia? Es el interrogante que está suscitando inquietudes en el Chocó. Aunque el departamento aparece pintado en el mapa, es concebido como otra de las piezas “indisociables” del rompecabezas territorial y administrativo del país, y el Estado argumenta que ejerce allí, plenamente, el monopolio del uso legítimo de la fuerza, no son estas razones las que motivan a los habitantes de este territorio a sentirse integrados a la Nación. Por el contrario, sienten estar olvidados, sometidos a los azares de los años y la corrupción, marginados del Estado de Derecho promulgado en la Constitución del 91.

Por ello, el pasado 20 de julio, 40.000 chocoanos se dieron cita en el parque Manuel Mosquera Garcés para recorrer las principales calles de su ciudad capital, bajo el lema “Cambiemos el grito de independencia por un grito de protesta ante el abandono estatal”. Ninguno llevó consigo el pabellón nacional, tampoco fue izado en edificios y viviendas del municipio. La reemplazaron por la bandera chocoana, ataúdes y pancartas, representando con ellos la muerte y la soledad a que han estado expuestos durante décadas por la negligencia del Estado y la corrupción de sus élites locales acostumbradas a dilapidar los recursos, llevando la situación al paroxismo.

 

 

 

Una voz en descontento desde el Chocó

 

Jorge Salgado, coordinador general del periódico Chocó 7 días y coordinador general del Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó (1), organización que lideró la movilización en Quibdó el día de la independencia nacional, concedió una entrevista para el periódico desdeabajo en la que habló sobre la marcha, sobre la situación del departamento y los padecimientos de este terruño de afros e indígenas en el Pacifico colombiano.

desdeabajo (da). ¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a las organizaciones sociales del departamento a convocar y desarrollar esta jornada de movilización y protesta?

Jorge Salgado (JS). La marcha se llevó a cabo para protestar ante el gobierno nacional por la falta de asignación presupuestal en obras vitales para el Chocó, como las pavimentaciones de Quibdó a Medellín, la pavimentación de Quibdó a Pereira. En estos dos proyectos se viene trabajando pero los contratos terminan en noviembre y quedan 80 kilómetros sin asignación presupuestal.

Segundo, se protestó exigiéndole al Gobierno asignación presupuestal para construir y terminar la llamada vía al mar, vía Animas–Nuquí, una vía que se inició hace 49 años en 1967 y que está paralizada desde 1992 y que es considerada la obra más importante para el Chocó porque comunica las zonas del Pacifico, del Baudó, del San Juan y del Atrato.

También protestamos exigiendo al Gobierno interconexión eléctrica para 11 municipios que permanecen desligados de la red eléctrica nacional, prácticamente como en la edad media, con fogones de leña, con mechones de petróleo, mientras todos los proyectos de interconexión eléctrica han sido archivados por el gobierno nacional.

La marcha de protesta también exigió la construcción de un hospital de tercer nivel en el Chocó, un departamento con 580.000 habitantes y que solo tiene un hospital, en teoría, de segundo nivel, prácticamente en proceso de liquidación, en bancarrota, tras diez años de manejo del Ministerio de Salud. El pliego petitorio al Gobierno tiene más puntos, pero estos podríamos decir que son algunos de los más importantes.

 

(da). ¿Cuál fue el objetivo que se plantearon para desarrollar esta marcha en una fecha con tanto significado para el país?

(JS). En realidad la fecha fue algo simbólico, pero tal vez secundario, porque en el fondo lo que se pensaba era empezar a preparar un Paro Cívico Departamental que vamos a iniciar el 17 de agosto de este año. Esta marcha era preparatoria, era una marcha organizativa, agitacional, que buscaba mirar si realmente la comunidad chocoana estaba con deseos de luchar por estos propósitos. Inicialmente se habló del 27 de julio, se propusieron varias fechas, al final se aprobó el 20 de julio, y se aprobó destacar la bandera del Chocó como algo simbólico, no como se ha interpretado por algunos –como un movimiento separatista– porque en realidad las obras que estamos propugnando buscan es la integración nacional.

 

(da). ¿Qué podría decirnos acerca de la situación política y económica que vive el departamento del Chocó?

(JS). La situación del Chocó es catastrófica, desde el punto de vista social tenemos el desempleo más grande del país, tenemos la más alta mortalidad infantil, la más alta mortalidad materna, los índices más horripilantes de pobreza, de pobreza extrema, las condiciones de la vivienda, las condiciones de los servicios públicos, las instituciones se encuentran todas en bancarrota. El Chocó está en ruinas, el Chocó no le interesa a la oligarquía colombiana ni al gobierno nacional, para ellos el Chocó que se pudra, el Chocó simple y llanamente ha existido para entregárselo durante 60 años a una multinacional norteamericana que se llamó la Chocó Pacifico. Ahora le han adjudicado casi 200 títulos mineros a multinacionales como la Anglo Gold Ashanti y se persigue a los pequeños mineros. Si a eso sumamos la falta de infraestructura, podemos decir que la población del Chocó sobrevive casi de milagro.

 

(da). Cuando se analizan estas situaciones y se tiene en cuenta la predominancia étnica en la población del departamento, ¿podría hablarse de otra expresión del racismo gubernamental en Colombia?

(JS). Es verdad, nosotros tenemos un modelo económico, político y social deformado, que dentro de todas sus lacras también tiene ese aspecto del racismo, de la discriminación, es decir la población afrocolombiana. La población indígena es ultrajada, es subvalorada, subestimada, rechazada y como le decía antes, una región de gente empobrecida indigente, en su mayoría afrocolombiana e indígenas, abandonados a su suerte.

 

 

 

Las razones que inspiran la movilización y el paro en el Chocó

 

Existen diez razones específicas por las cuales el Chocó no se siente parte de Colombia (2), por las que han decidido estructurar movilizaciones y planear un paro con el objetivo de manifestar el rechazo a las políticas gubernamentales que siguen conduciendo por senderos de padecimientos a los habitantes de la región:

1. Quibdó, la capital del municipio, cuenta con 209 camas hospitalarias disponibles y solo un hospital de segundo nivel que alberga la mitad de estos cupos. Este hospital, el San Francisco de Asís, acaba de ser liquidado tras nueve años de intervención. Existen además 98 IPS, apenas siete instituciones con urgencias y seis con hospitalización, para los 500.000 habitantes con los que cuenta el departamento. La salud está en cuidados intensivos.

2. Ausencia de vías. El departamento se encuentra, objetivamente, aislado porque las carreteras que lo comunican con Antioquía y Risaralda están en muy mal estado y frecuentemente son cerradas. Entre Quibdó y Medellín hay apenas 231 kilómetros que reclaman siete horas de recorrido, Pereira y Quibdó están separados por 248 kilómetros que requieren 6 horas y treinta minutos en condiciones “normales” de movilización. En estas vías, en pésimo estado, proliferan los accidentes como el acaecido el 23 de abril cuando un alud de tierra cayó sobre tres vehículos y sepultó en vida a 9 personas (3).

3. Intereses territoriales contrapuestos. El caso de Belén de Bajirá resume las disputas que desde décadas ha tenido que enfrentar el departamento para evitar ser desmembrado. En el caso del municipio mencionado, se encuentra vigente una disputa que debe solucionar el Congreso antes de seis meses. En la actualidad el municipio, en términos administrativos, sigue haciendo parte del departamento de Antioquia a pesar de que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) lo reconoció como municipio del Chocó. Este municipio es, casualmente, uno de los más ricos del departamento pues cuenta con petróleo, oro, níquel, gas natural, es rico en agua y especies maderables.

4. Poca educación y desarrollo de grupos étnicos y mestizos. La tasa de analfabetismo del Chocó duplica la del país, apenas un 37.3 por ciento de la población residente en este departamento ha culminado la primaria, el 25.85 alcanzó la secundaria y el 7.3 por ciento el nivel superior y postgrado. El 97% de los colegios en el Departamento tuvieron desempeños bajos en las pruebas del Icfes.

5. Servicios públicos. En el 2013 la capital del municipio contaba con una cobertura de acueductos del 29.9 por ciento y de 12.9 de alcantarillado. Hasta el 2010 la cobertura de energía eléctrica era inferior al 70 por ciento y “En el tercer trimestre de 2014 había 16.840 líneas telefónicas para una población de medio millón de habitantes”.

6. Desempleo. El Chocó permanece como el departamento con mayor índice de desempleo a nivel nacional. Además, el Departamento cuenta con una de las mayores tasas de informalidad pues al rededor del 84 por ciento de los habitantes están empleados de manera indirecta, bajo condiciones laborales que no son óptimas, desempeñando actividades económicas relacionadas con el agro y la minería.

7. Desarrollo territorial. “Los chocoanos reclaman un régimen económico especial fronterizo de conformidad a lo establecido en la ley 191 de 1995 y el documento Conpes 3805/2014. Exigen una independencia administrativa respecto a los departamentos vecinos, que tienen algunas entidades nacionales con asiento local, y terminar con las intervenciones Sectoriales de Salud y Educación y Agua potable en el Chocó”.

8. Comunicación masiva y conectividad. El acceso a Internet del Chocó, hasta el 2014, era apenas del 2.55 por ciento, en la capital del departamento era de apenas el 10.3 por ciento. Los chocoanos reclaman infraestructura para la conectividad y el apoyo para la formalización de medios de comunicación existentes.

9. Infraestructura para el deporte. La infraestructura proyectada para los juegos nacionales del 2015 aún se encuentra pendiente, los chocoanos reclaman su culminación, así como el financiamiento del programa integral de cultura deportiva.

10. Agendas étnicas y derechos humanos. Aunque el departamento se encuentra poblado mayoritariamente por afro descendientes (88 por ciento) e indígenas (9.2 por ciento) no existen políticas públicas sólidas para estas poblaciones étnicas en términos de paz, fronteras, víctimas, derechos humanos, género, mujer, discapacidad, infancia, juventud, adultos diversidad sexual, seguridad, educación, salud, deporte, vivienda y agua potable.

 


La situación del Departamento en cifras

 

Con una de las mayores poblaciones afro del país, el Chocó objetiva el racismo de las clases gobernantes de Colombia. Décadas se han sucedido sin que estos compatriotas hayan tenido el derecho de poseer al menos una carretera empedrada que los comunique con el interior del país y el mar, sin ser acreedores de una cobertura de servicios públicos básicos, de una red hospitalaria mínima en la que preserven sus vidas y velen por su salud. A esto se suma el pésimo estado de la infraestructura pública en cada uno de los municipios, la inexistencia de instituciones de educación superior de calidad en el departamento, así como de las paupérrimas condiciones económicas en que sobrevive este pueblo martirizado por el accionar de múltiples actores del conflicto armado. Los chocoanos ya no aguantan más.

El Plan de Desarrollo Departamental del Chocó 2016–2019 denominado “Oportunidad para todas las subregiones”, consigna: “El Departamento presenta bajos indicadores de condiciones básicas de vida con relación al país, con un índice de pobreza extrema de 39.1% y de 65.9 % de pobreza, frente a los índices nacionales que son de 8.1 % y 28.5%; sobre las Necesidades Básicas Insatisfechas NBI en el Chocó es de 79.2%, mientras en el país es de 27.7%. La esperanza de vida en el Chocó es 70.64 años, mientras que el promedio nacional es 76.15. El 79% de los habitantes de Chocó presenta al menos una necesidad básica insatisfecha, mientras que a nivel nacional este indicador es del 27.6%. El indicador de calidad de vida es el más bajo del país (58 puntos frente a un promedio nacional de 79)”. En el chocó mueren 76 niños por cada 100 mil nacidos vivos, cuando el promedio del país es 19.9 por cada cien mil nacidos vivos.

En el 2016 el chocó presenta una tasa de desempleo promedio de 16.1 por ciento. Respecto al 2015 esta tasa experimentó una variación de +2.5 puntos, lo que significa que en el Departamento el empleo tuvo un incremento significativo durante apenas un año de seguimiento. La cobertura de salud equivale a 61.25 por ciento, precisa el plan de desarrollo departamental referido: “Actualmente se presenta un alto déficit en infraestructura en salud, pues en la totalidad de los municipios las instalaciones físicas de los hospitales, centros y puestos de salud están altamente deterioradas y obsoletas, debido a la antigüedad y falta de mantenimiento de las mismas”. El Chocó es uno de los departamentos más rezagados en cuanto a área de siembra y volumen de producción agrícola del país, produce menos alimentos de los que necesita su población para asegurar su sostenimiento.

El 73 por ciento de las localidades en este departamento no están dotadas de sistemas de tratamiento de agua potable, la cobertura del sistema de alcantarillado es bastante baja pues el 53 por ciento de los municipios tienen coberturas por debajo de la mitad de lo requerido. Las cifras no son muy esperanzadoras en cuanto a educación: hacía el 2014 se estimaba una cobertura de educación media neta equivalente al 18.4 por ciento, una tasa de analfabetismo –en mayores de quince años– equivalente a 16.5 por ciento.

 

1 Al respecto de este Comité, señaló Jorge Salgado: “Acá en el Chocó tenemos una organización que se denomina Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó, que existe desde el año 2000, que se desactiva y se vuelve a activar cada que ocurren tragedias y problemas, y cada que la gente sale de la pasividad y desea hacer exigencias democráticas. Este comité cívico tiene personas de todos los sectores, allí está la Cámara de Comercio del Chocó, la Asociación de Transportadores del Chocó, también concejales, periodistas, prácticamente todos los medios de comunicación del departamento. Diputados, sindicatos, consejos comunitarios, Cabildos Indígenas, organizaciones estudiantiles, juntas de acción comunal. Prácticamente todo el Chocó está representado en el Comité Cívico”.

2 Marcha por la dignidad. Las 10 razones por las que el Chocó no se siente parte de Colombia. http://otramerica.com/temas/las-10-razones-choco-siente-parte-colombia/3404. 19 de julio del 2016.

3 Tragedia en la vía Quibdó-Pereira deja nueve muertos. http://www.semana.com/nacion/galeria/tragedia-en-la-via-quibdo-pereira-deja-nueve-muertos/470745. 23 de abril del 2016.

Información adicional

Autor/a: Allan Enrique Bolívar Lobato
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente:

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