Lo que acontece en Gaza y Cisjordania no puede interpretarse como una consecuencia de la acción armada por parte de Hamas el 7 de octubre del 2023, sino como la expresión más extrema de un proyecto de ocupación y exterminio de largo aliento. Diversos análisis críticos e históricos coinciden en que la destrucción sistemática de la sociedad palestina que se está llevando a cabo sería inviable sin una infraestructura global que la sostenga: flujos continuos de capital financiero y corporativo, un paraguas diplomático y militar proporcionado por el Norte Global y la transferencia de sus dispositivos represivos desde Israel hacia América Latina y África.
La raíz del exterminio: La Nakba como limpieza étnica continuada
Para comprender la magnitud, la sistematicidad y la impunidad de la violencia actual por parte del Estado de Israel, es imperativo retornar a la Nakba (la “catástrofe”) de 1948, no como un evento histórico aislado, sino como el punto de partida de un proyecto estructural de reemplazo demográfico. La historiografía crítica ha demostrado que el desarraigo de las y los palestinos no fue una consecuencia accidental de la guerra, ni producto de un “llamado de los líderes árabes” a evacuar, sino el resultado de un plan calculado y premeditado de limpieza étnica por parte del proyecto sionista1.



Leave a Reply