–Después de esto, proseguí: imagínate nuestra naturaleza, por lo que se refiere a la educación y de su falta de educación con una experiencia como ésta, y a la ignorancia, mediante la siguiente escena. Represéntate unos hombres en una habitación subterránea en forma de caverna con una gran abertura del lado de la luz. Se encuentran en ella desde su niñez, sujetos por cadenas que les inmovilizan las piernas y el cuello, de tal manera que no pueden ni cambiar de sitio ni volver la cabeza, y no ven más que lo que está delante de ellos. La luz les viene de un fuego encendido a una cierta distancia detrás de ellos sobre una eminencia del terreno. Entre ese fuego y los prisioneros, hay un camino elevado, a lo largo del cual debes imaginar un pequeño muro semejante a las barreras que los ilusionistas levantan entre ellos y los espectadores y por encima de las cuales muestran sus prodigios.
–Ya lo veo, dijo.
–Imagínate ahora que, a lo largo de este muro unos hombres llevan objetos de todas clases, figuras de hombres y de animales de madera o de piedra, y de mil formas distintas, de manera que aparecen por encima del muro. Y naturalmente entre los hombres que pasan, unos hablan y otros no dicen nada.
–Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.
–Pero son como nosotros.
–En primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, la ocultación de la realidad social?
–En realidad, con el truco de la llama y los personajes que pasan con diferentes objetos que se proyectan se busca crear un conjunto de creencias que, promueven quienes tienen el poder de proyectar, reflejar y justificar el régimen que administran, el supuesto orden establecido.
–La función es la justificación de acciones emprendidas por determinados grupos para asegurar la dominación:
–Se busca formar una falsa conciencia. Es un enmascaramiento que lleva a un sistema económico y social.
–Pero hoy en día vemos lo planteado en el mito de la caverna de Platón, ¿qué hacen los medios de comunicación y las plataformas digitales? Podría decirse que buscan el entretenimiento, la desinformación, la opinión pública, hábitos de consumo.
–Imagínate que el poder político se afirma con la ciencia y la tecnología. El espacio privado ha sido invadido por la radio, prensa, televisión, internet, la inteligencia artificial. ¿Hasta qué punto se acepta la dominación como algo natural?
–Y, ¿hay posibilidad de salida? ¿La duda obliga a reconocer, a desenmascarar la dominación? ¿La crítica pone en duda esa atmósfera cuando se somete al libre examen?
–La crítica tiene en la mira comprender que no se vive en un mundo de libertad, cuando lo que se tiene ante sí es entretenimiento, diversión, escándalos permanentes, la desinformación.
–Salirse no es fácil, pues la dominación, gracias a su condición, lleva a la integración suave, razonable, democrática, mientras que la vigilancia es permanente.



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