Las partes se responsabilizaron mutuamente por la interrupción del proceso: el presidente electo acusó al oficialismo de desconocer el resultado de los comicios y la administración saliente afirmó que el empalme derivó en una plataforma de confrontación política.
07 de julio de 2026. El Gobierno colombiano del mandatario saliente, Gustavo Petro, y la Administración del presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunciaron este martes la suspensión de las mesas conjuntas de transición. Mientras el dirigente ultraderechista atribuyó la medida a las recientes declaraciones de Petro, quien no reconoce su triunfo en las elecciones del 21 de junio, la gestión actual sostuvo que ya no existen las “condiciones mínimas de respeto institucional” para continuar con el traspaso de mando.
Además, De la Espriella acusó a Petro de orquestar un golpe de Estado y pidió a las Fuerzas Armadas proteger la democracia. Sin embargo, el actual mandatario aseguró que dejará el poder el 6 de agosto.
Suspensión de reuniones conjuntas
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, coordinador de la comisión de transición del Gobierno saliente, anunció la suspensión de mesas conjuntas y atribuyó la decisión a recientes declaraciones de integrantes del equipo del presidente electo, en particular de Carlos Alonso Lucio, a quien acusó de convertir el proceso en una plataforma de confrontación política.
“El Comité Nacional de Empalme (traspaso de poder) del Gobierno Nacional suspende su participación en las sesiones conjuntas de empalme hasta tanto existan garantías de respeto recíproco”, afirmó Ávila al leer una declaración oficial, poco después de que De la Espriella ordenara la suspensión del proceso.
Ávila agregó que la decisión se mantendrá hasta que “cese la utilización de expresiones y actuaciones incompatibles con la naturaleza institucional del proceso” y puedan restablecerse las condiciones necesarias para desarrollar una transición “técnica, seria y respetuosa de la Constitución y la ley”.
El ministro sostuvo que el Gobierno presentó, además, una denuncia penal contra Lucio por considerar que sus declaraciones afectan “la honra y el buen nombre” del presidente Petro y de su equipo de gobierno.
Según Ávila, el Ejecutivo no acepta un “empalme con apellidos” ni que el proceso sea presentado como un supuesto “empalme anticorrupción”, pues insistió en que la transición debe limitarse al cumplimiento de las obligaciones previstas en la ley.
“El empalme no es una investigación penal, no es un juicio, no es una plataforma política; es un deber del Estado cuyo único propósito es garantizar una transición ordenada, responsable y transparente entre administraciones”, manifestó.
El funcionario también anunció que el Gobierno solicitó el acompañamiento preventivo de la Procuraduría General de la Nación (Ministerio Público) a las sesiones de transición y destacó que la Contraloría General (tribuna de cuentas) también puede ejercer labores de vigilancia durante el proceso.
No obstante, aseguró que, pese a la suspensión de las reuniones conjuntas, cada ministerio y departamento administrativo continuará entregando los informes de gestión previstos por la ley.
De la Espriella aseguró el martes por la mañana que ordenó a su vicepresidente electo y jefe del equipo de empalme, José Manuel Restrepo, detener de manera inmediata las reuniones con la Administración saliente al considerar que Petro desconoce el resultado de las elecciones.
“Acabo de dar instrucciones al señor vicepresidente electo de la República para que suspenda de manera inmediata el proceso de empalme con el gobierno corrupto que termina su periodo, un gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia”, manifestó De la Espriella en su cuenta de X.
Sin embargo, De la Espriella indicó que hay que cumplir el mandato legal del empalme a través de los mecanismos legales y tecnológicos que existen para recabar información.
“No se puede hacer empalme con un gobierno que desconoce el triunfo del gobierno entrante. Petro, su heredero (Iván Cepeda) y quienes los están secundando en este despropósito no son demócratas, de la que se salvó Colombia”, afirmó.
Petro dijo el lunes, en un mensaje publicado en X, que no reconoce la legitimidad del Gobierno entrante y afirmó que “Abelardo no ganó las elecciones”, ya que, según sostuvo, “el presidente de Colombia (…) de acuerdo a la decisión de los colombianos es el filósofo Iván Cepeda”, candidato de su partido, el Pacto Histórico.
Al respecto, el presidente electo manifestó el martes: “No podemos estar sentados a la mesa con una banda de golpistas y corruptos que no reconoce al pueblo soberano en las urnas”.
Entrega del poder
Posteriormente, De la Espriella manifestó en un mensaje en redes sociales que Petro y Cepeda “iniciaron su plan B para quedarse a como diera lugar en el poder y lo quieren hacer a través de un golpe de Estado”.
“Le pido como presidente electo a las Fuerzas Armadas de la República de Colombia que cumplan con su juramento de proteger la Constitución y la democracia, y no obedecer ninguna orden que Petro esté dando en sentido contrario”, agregó De la Espriella.
A pesar de las acusaciones de De la Espriella, Petro aseguró que entregará el poder en la fecha estipulada y afirmó que presentará una demanda de nulidad de las elecciones.
“El proceso de entrega del Gobierno continúa (…) el Gobierno termina el seis de agosto a las 12 de la noche, porque ese fue el mandato del pueblo”, escribió Petro en la red social X, donde añadió que no se aferrará al poder porque es “un demócrata” que respeta la Constitución.



Leave a Reply