Santa Cruz. 21 de agosto de 2026. Agentes policiales trasladaron al argentino Fernando Cerimedo, asesor cercano del presidente Rodrigo Paz, desde el Palacio de Justicia a la prisión de Palmasola en Santa Cruz, Bolivia, donde permanecerá 180 días en prisión preventiva por la supuesta comisión del delito de feminicidio en grado de tentativa en contra su ex pareja, la abogada Nadia Beller.
El operador ultraderechista, de políticos como el presidente de Argentina, Javier Milei, y del ex gobernante de Brasil, Jair Bolsonaro; fue arrestado por la policía boliviana, tras ser acusado de contratar a sicarios que intentaron asesinar a Beller la noche del lunes.
Cerinedo pasará hoy la primera noche de casi seis meses en la prisión de Palmasola, luego de que un juez determinó “aplicar la medida excepcional de la detención preventiva por 180 días”, informó la fiscal Yolanda Aguilera, quien detalló que a pesar de que inicialmente se dispuso a Chonchocoro, se determinó que sea internado en el penal de Palmasola.
Página12
Por seis meses en un penal de máxima seguridad
Detención preventiva para Fernando Cerimedo por el ataque a Nadia Beller
El juez Wilson Espada ordenó que el exasesor de Javier Milei permanezca 180 días detenido en Palmasola, acusado de ser el presunto autor intelectual de la tentativa de feminicidio. La Fiscalía presentó nuevos mensajes extraídos de su celular, enviados durante el momento de los disparos.
21 de agosto de 2026
El juez Wilson Espada dispuso la detención preventiva de Fernando Cerimedo por 180 días en el penal de Palmasola, la cárcel del departamento de Santa Cruz, acusado de ser el presunto autor intelectual de la tentativa de feminicidio de Nadia Beller. La conclusión final fue anunciada al caer la noche cuando llegaron efectivos policiales con armas largas. Durante el día se conocieron más mensajes extraídos del celular de Cerimedo, según le confirmó la fiscalía a Página/12. Por ejemplo, alguien (ECG) le pregunta al consultor “¿les digo que la busquen ahí?” y después “hermano, en este momento le dispararon, está herida”. Todo a la misma hora del ataque. Según Nadia Beller y el expresidente Evo Morales, ECG es Erik Correa González, jefe de Inteligencia del gobierno de Rodrigo Paz. En paralelo, este viernes la policía boliviana detuvo a tres personas, dos hombres y una mujer. Esta última —según dice la policía— sería pareja de uno de los sicarios. Al final del día quedaría un solo detenido.
Nulidades
La defensa de Cerimedo, encabezada por Ernesto Giraldes y Margarita Arce, planteó ante el juez Wilson Espada una serie de nulidades: que la fiscalía abrió el celular de Cerimedo sin control de la defensa, que lo detuvieron de manera irregular, que no lo pusieron ante el juez en el tiempo que correspondía y que piden un tiempo exagerado de prisión preventiva. El juez rechazó todos los planteos. Es clave que el magistrado haya convalidado los mensajes, que incriminan totalmente al consultor.
En verdad, entre los abogados de Cerimedo había pocas expectativas de que pudieran evitar la prisión preventiva. Alegan: “esto se mediatizó mucho”.
Celular caliente
Pese a los cuestionamientos, la fiscalía maneja la información que sale del celular de Cerimedo. Todo parece de una torpeza pocas veces vista. Como señaló este diario, en el block de notas del consultor aparece una captura que dice, concretamente, “nos vendió Nadia. O la eliminamos o estamos jodidos. ¿Conoces a alguien que pueda hacer ese trabajo?”.
A lo largo de este viernes se conocieron más chats, en especial un intercambio a la hora del ataque. La secuencia es asombrosa y es con un desconocido ECG. Sucede que tanto Beller como el expresidente Evo Morales dicen que ECG es Erik Correa González:
*Una persona no identificada, ECG, le escribe: “¿le digo que la busquen por ahí?”. “Desde las 20.15 están por ahí. No reportan que ingresó. Seguirán no más por ahí”.
*Minutos después, ECG escribe: “hermano, en este momento le dispararon. Está herida. Un Yango, dos tipos en motocicleta. En esta moto llegaron los maleantes”.
Todo acompañado de fotos del hotel y de la moto en la que llegaron los sicarios. Después le mandan también un par de noticias periodísticas con títulos que desvían la atención: “atracadores hieren de bala a una mujer y huyen a pie tras el bloqueo de una moto robada”.
La secuencia tiene dos interpretaciones posibles:
*Que Cerimedo haya recurrido a Inteligencia para seguir la operación de femicidio.
*Que mandó a vigilar a Beller porque ella se iba a reunir con una chica de 13 años y su familia que iban a denunciar que Evo Morales había abusado de la menor.
Hay que agregar que en los chats se incluyen fotos y videos, pero lo más llamativo es que aparecen borrados 34 mensajes o registros de llamadas.
Más allá de lo que sale del celular, para la fiscalía el centro de la evidencia es la violencia de género y los antecedentes de Cerimedo golpeando a Beller en junio y julio. Hay chats en los que Cerimedo le pide que no haga la denuncia pública: “me pego un corchazo. Nos arruinás la vida a todos. A tu hija, a nuestro hijo”. Esta última referencia es al embarazo que cursa Beller.
En Buenos Aires se conoció el testimonio de Rodrigo Lussich, cuya familia fue estafada en 2012 por Cerimedo. El periodista de espectáculos contó que por entonces el consultor estaba casado con una mujer que ahora vive en Italia y que lo había denunciado por violencia de género. O sea, Cerimedo tiene otro antecedente más.
Desmentidas sin fundamento
En un manuscrito dirigido a sus abogados, Cerimedo trató de minimizar su vínculo con el gobierno de Rodrigo Paz. Dice, por ejemplo, que es falso que haya participado de reuniones de gabinete o que le hiciera llegar sobresueldos a los ministros.
La realidad es que Cerimedo aparece en todas las fotos del poder, cuando supuestamente no era más que un consejero presidencial. Son casi unánimes las versiones de que era un poder en el poder, al decir de Evo Morales: “le daba instrucciones al presidente”.
Pero la clave está en que no solo daba instrucciones, sino que hacía “negocios”, en especial con el combustible y con transacciones de oro. De allí surge la acusación de enriquecimiento ilícito, que se tramita en La Paz.
Quinto allanamiento
Toda la información sobre los allanamientos en La Paz tiene sus idas y vueltas.
*El primer allanamiento fue en un domicilio de Cerimedo y se dijo que encontraron un millón de dólares. La cifra no resultó verdadera: fueron 4.000 dólares.
*Se allanó una vivienda en un country lujoso llamado La Paz. Ahí también se arrancó con la cifra de 500.000 dólares, pero luego se estableció que eran 500.000 pesos bolivianos, unos 50.000 dólares.
*Los siguientes objetivos fueron dos cuevas de cambio. En una se mencionó que huyó un exmilitar con una bolsa de consocio en la que habría 700.000 dólares. La cifra es incomprobable.
*En la otra cueva se menciona que Cerimedo hizo una transferencia al exterior de 400.000 dólares. Otra cifra difícil de verificar.
*Este viernes se allanó una oficina, quinto allanamiento, alquilada por el consultor para asesorar al gobierno de Bolivia. Sin embargo, parece que la oficina estaba vacía y que no la usa desde hace meses.
En concreto, el fiscal Luis Torrez, de La Paz, tendrá que juntar todos los elementos y afrontar una audiencia similar a la de Santa Cruz de la Sierra. Es una audiencia donde un juez tendrá que resolver otra prisión preventiva, pero no por el femicidio, sino por el enriquecimiento ilícito.
La tripa fétida del fascismo
21 de agosto de 2026
Nada podría sintetizar mejor la locura criminal que traen los tecnofachos que el episodio Cerimedo. Ninguno de los Chucky que promueven y hacen ganar en la región de modo sucio puede gobernar sin la ayuda de algún Cerimedo en la oficina de al lado.
Están desplegando justo ahora su pseudogramsciana “batalla cultural”. El escándalo también hace trizas esa idea de un Gramsci que nunca estuvo a su alcance: no concibió a los intelectuales orgánicos como matones ni corruptos hasta la médula ni estafadores. El fascismo no puede argumentar ni crear porque su lenguaje es falso, es un pobre rejunte de falacias, números falsos, operaciones de cancelación y gente de mierda.
El caso Cerimedo trae también la problemática de género como telón de fondo. Esa con la que la ultraderecha se está metiendo para eliminar todas las conquistas y devolvernos al centro del hogar, porque los varones y mujeres -patriarcado 2.0 full full- que la encarnan necesitan infancias a su disposición.
El detalle es que sus políticas de hambre en todos los países que cayeron en su red impiden que haya varones proveedores. Una vez más, además de crueldad con las mujeres, locura y perversión. Como en Chile, donde Kast quiere que las mujeres violadas sean obligadas a escuchar los latidos de feto antes de abortar. Que se lo cuenten a Cerimedo.
Van por la derogación de las leyes de interrupción voluntaria del embarazo, la educación sexual integral, y la baja de la figura de femicidio en todos los países donde meten la bota, que ahora se llama algoritmo.
Tomo este eje aunque podría tomar cualquier otro, en los que están funcionando como una motosierra institucional y vital. Lo tomo por el síntoma Cerimedo.
Es el principal operador de la ultraderecha en la región desde que comenzó el proyecto de la internacional fascista. El que fundó junto a su mujer -que él llama “su mentora”- La Derecha diario en plena pandemia, cuando Milei hacía sketches idiotas en televisión. El que responde al norte, al que Cristina decía que había que mirar si le pasaba algo. Trabaja en todas partes, como en Honduras, intentando crear una realidad paralela de noticias falsas para abortar -eso sí les cabe- cualquier intento de gobierno popular en el patio de atrás. Organizó miles de cuentas falsas que llamaron a los bolsonaristas a intentar el golpe de enero de 2023. Ahora mismo se encontraron en su casa boliviana gran cantidad de boots a favor de Milei.
Y de pronto, azarosamente, porque Nadia Beller sobrevivió por milímetros y el húmero fracturado le protegió el pulmón, la verdad de su propia naturaleza criminal está expuesta. Y no solo la suya: expone la tripa fétida del fascismo, que contiene lo peor de la condición humana. Cerimedo es una de las herramientas indispensables para construir lo que estos pervertidos llaman “gobernabilidad”.
¿Cómo se defiende? “Un autoatentado”. Como dijeron de Cristina. Se repiten. Están gastados. Repitiendo gansada tras gansada, porque ahora del otro lado no los escucha una masa alienada de pelotudos, sino un pueblo desesperado que está podrido de que este tipo tenga en mente hacer otro recital. La gente se muere y él piensa en él.
Cerimedo, el tipo que hace ganar elecciones a los presidentes “celestes”, manda a matar a su pareja embarazada. No más palabras, ¿no?
El rey ya estaba desnudo, no sólo por sus debilidades evidentes y su inferioridad ética y estética. Milei es como todos los demás engendros. Pero el episodio Cerimedo, en esta etapa que comenzó con su propia detención y siguió con las explosivas declaraciones de su víctima frustrada, lo que deja ver no es la desnudez de la ultraderecha global, sino su tripa: y está podrida.
Milei es el que vimos con los ojos estallados. Nada le cierra y ofende con su ensimismamiento, burlándose de los millones de personas que no llegan a fin de mes. Todo se le cae. Thiel se le borró de la cumbre. Lo resiente que exista gente de carne y hueso. Gente que es del mal, porque quieren que haya un Estado que regule, que ampare, que se ponga del lado suyo y no del de su verdugo. Que exijamos vivir y pensar y comer nos hace “malditos”.
Milei está chocando de frente contra la verdad, porque nunca hubo posverdad. Hubo manipulación y encubrimiento. Eso es Cerimedo además de un femicida, o mejor dicho de un feminicida, porque nada menos que el Jefe de la Policía boliviana fue su cómplice.
La verdad sigue viva y presente en los estómagos y el desánimo de la buena gente que ya no tiene ganas de vivir. Y está viva y arde en la ira que sentimos. Es el momento de aullar.


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