Los gigantes tecnológicos se topan con sus vecinos: EEUU pone freno en las urnas a los centros de datos
Manifestación contra los centros de datos en Manhattan.Gina M Randazzo / ZUMA Press Wire / DPA

06/11/2026

La ciudadanía estadounidense votó este martes a favor de medidas que limiten la expansión de los centros de datos. Coincidiendo con las elecciones de medio mandato –las conocidas midterm–, varios territorios del país celebraron también este martes consultas públicas sobre la regulación de estas infraestructuras tecnológicas. Las papeletas de las midterms incluyeron también decisiones locales sobre centros de datos en al menos 41 jurisdicciones de diez estados federales. Según el portal especializado Ballotpedia, todas menos una votaron a favor de restringir su desarrollo en contra de facilitar el despliegue de nuevos proyectos en su zona.

Según informa The Guardian, en Ohio, 14 municipios aprobaron prohibiciones o restricciones al desarrollo de centros de datos. Ocho municipios de Maine votaron a favor de moratorias temporales. En Emporia, Kansas, donde recientemente se propuso un centro de datos de más de 400 hectáreas, los votantes aprobaron una prohibición para centros de datos de alto impacto. De acuerdo con EFE, también en Kansas, el municipio El Dorado aprobó la prohibición de construir centros de datos en los próximos diez años. En Florida, la localidad de Edgewater dio luz verde a una modificación de la carta municipal para impedir que se aprueben, construyan, amplíen u operen estas instalaciones.

Según señala The Washington Post, solo una comunidad pareció dar su visto bueno a los centros de datos. Esta sería Harwood, en el estado de Dakota del Norte. Se trata de un pueblo de 800 habitantes donde tres cuartas partes de los votantes rechazaron las restricciones propuestas al desarrollo industrial. En general, Estados Unidos ha vivido esta semana una marea azul que da al Parlamento una aplastante mayoría demócrata, la cual incluso ha conquistado territorios de tradición republicana como Texas. Esto también ha quedado patente en la sensibilidad que la ciudadanía estadounidense ha mostrado en las urnas respecto a la inteligencia artificial. A la victoria progresista le acompaña un posicionamiento más crítico sobre el expansionismo de estas infraestructuras.

“Buenas noticias llegan de Estados Unidos”, valora en declaraciones a Público Blanca Ruibal, coordinadora de Amigas de la Tierra. “Nos da esperanza porque demuestra que las comunidades locales sí se ven afectadas y sí se movilizan al respecto”, asegura. La ecologista señala que puede ser difícil generar conciencia sobre el impacto de los centros de datos porque sus instalaciones no provocan “a la vista” un cambio tan “impactante” sobre el paisaje. Pese a ello, la organización observa “que sí hay movilización en el territorio”.

Un mayor rechazo a los centros de datos

Aunque las grandes tecnológicas tienen una profunda implantación en Estados Unidos, su ciudadanía comienza a mostrar una cierta sospecha respecto a la industria. Una encuesta realizada el pasado mes de septiembre por Washington Post, ABC News e Ipsos indicó que siete de cada diez estadounidenses se oponen a la construcción de nuevos centros de datos en sus comunidades. Entre los opositores se encuentran también la mayoría de los simpatizantes republicanos. El 57% de los 2.500 encuestrados opina que la IA es perjudicial para la sociedad, y aproximadamente un tercio la considera “extremadamente” o “muy” mala. Además, dos de cada tres estadounidenses se oponen a la construcción de nuevos centros de datos.

La mayoría de los republicanos –y aproximadamente dos tercios de los estadounidenses en general– afirmaron que su gobierno federal no está haciendo lo suficiente para regular el crecimiento y el desarrollo de la IA. Alrededor del 67% desaprueba la forma en que Trump está manejando esta tecnología, un patrón similar al de la opinión pública sobre su política hacia Irán, que cuenta con un índice de desaprobación del 70%.

La presidenta de Meta, Dina Powell McCormick, afirmó este jueves que las victorias demócratas en las midterms van a dificultar la construcción de centros de datos. “La manifestación más visible de la IA es un centro de datos, y es algo que la gente puede decir: ‘No quiero esto en mi comunidad’” explicó. “Creo que hay un problema subyacente más importante, que es cómo se siente la gente con respecto a la IA en general”, añadió la ejecutiva.

“Siempre que llega una tecnología nueva, todo puede parecer una oportunidad”, analiza por su parte Blanca Ruibal. Apunta que puede haber un optimismo generalizado en cuanto a expectativas de crecimiento económico o creación de empleo. No obstante, la ecologista pone de relieve que estas infraestructuras traen consigo un importante impacto medioambiental. Un informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) publicado en abril de 2025 estima que, en Estados Unidos, el consumo energético de los centros de datos representará casi la mitad del aumento de la demanda de electricidad entre ahora y 2030.

Impulsada por el uso de la IA, la economía estadounidense consumirá en 2030 más electricidad para el procesamiento de datos que para la fabricación de todos los bienes de alto consumo energético combinados, como el aluminio, el acero, el cemento y los productos químicos. Asimismo, la AIE advierte de que la inteligencia artificial podría intensificar problemas de seguridad energética, algunos relacionados con la creciente demanda de minerales críticos utilizados en los equipos de los centros de datos.

Caída en bolsa de la burbuja de la IA

Es en este contexto en el que la ciudadanía de EEUU ha decidido poner coto la expansión desenfranada de estas instalaciones. El sentir de la población contrasta con el proyecto político de Trump, que había puesto buena parte de la carne en el asador de la IA. El tecnoligarca Elon Musk, dueño de SpaceX, Tesla, xAI y Twitter –X desde que se hizo con su control–, donó 450 millones de dólares a la campaña republicana de las midterms. “Los centros de datos en el espacio parecen bastante atractivos en este momento”, comentó este miércoles tras conocerse los resultados electorales.

Las empresas de Musk sufrieron un particular hundimiento en bolsa en la jornada de este jueves. Tesla cayó un 10,8% y SpaceX un 9,1%. De acuerdo con el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, el patrimonio del magnate disminuyó 113.000 millones de dólares en apenas dos días. El fracaso de los republicanos en las urnas ha traído consigo una desbandada financiera. Las llamadas Siete Magníficas, las compañías tecnológicas más grandes y de mayor capitalización de mercado de EEUU, sufrieron su mayor batacazo registrado en un solo día. Estas empresas son, además de la mencionada Tesla, Google, Nvidia, Microsoft, Meta, Amazon y Apple. En total, perdieron hasta 1,13 billones de dólares –1,01 billones de euros–.

La empresa creadora de ChatGPT, OpenAI, se ha librado de este hundimiento porque aún no cotiza en bolsa. Pero ante el corte de barbas de sus vecinos, ha puesto las suyas a remojar. La compañía hizo público este jueves un Pacto Nacional con la Comunidad. “El plan propone políticas para garantizar que el desarrollo de los centros de datos brinde a las comunidades una voz significativa, proteja a las familias de los nuevos costes y comparta ampliamente los beneficios económicos de la IA”, expresa la firma en un comunicado. En concreto, se compromete a autofinanciar el consumo energético y la infraestructura, a proteger los recursos locales e informar de su impacto, así como a crear oportunidades de empleo.

La compañía que lidera Sam Altman busca remediar de este modo la desconfianza que han generado los centros de datos y la penetración de la IA. Con la llegada de una nueva mayoría demócrata en el Parlamento estadounidense, las empresas se preparan para una mayor regulación y control de los proyectos tecnológicos.

Información adicional

En las elecciones de medio mandato de EEUU, 41 municipios votaron consultas públicas sobre centros de datos. Solo un proyecto tuvo luz verde, mientras que el resto de localidades reclamaron más restricciones.
Autor/a: Adhik Arrilucea
País: Estados Unidos
Región: Norteamérica
Fuente: Público

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