Elon Musk, por ejemplo, cree que con la IA y unos mil millones de robots humanoides será posible satisfacer todas las necesidades de la humanidad,


Elon Musk, por ejemplo, cree que con la IA y unos mil millones de robots humanoides será posible satisfacer todas las necesidades de la humanidad,
la discusión sobre la IA debe concentrarse en los usos que pueden poner en riesgo a las personas.
Un investigador de inteligencia artificial que había renunciado a OpenAI para trabajar en Anthropic, al considerarla más prudente, dejó el martes la industria y acusó a los dos laboratorios de Estados Unidos de "jugar con nuestras vidas"
Las áreas del cerebro que se activan para recibir y comprender lo que oímos son muchas, aunque, como “hay una tendencia de querer separar este órgano en zonas, por tradición decimos que el lóbulo temporal, ubicado arriba de los oídos, es el que se prende más; ahí el sonido se hace percepción”
Popularizada por Ray Kurzweil, la Singularidad implica que la inteligencia artificial supera a la humana, iniciando un ciclo de mejora recursiva autónoma a una velocidad que escapa a la comprensión humana
“Estamos entrando en una etapa en donde errar va a ser castigado por la sociedad. Si tenemos una inteligencia artificial que se presenta como una especie de deus ex machina y uno erra teniendo ese conocimiento disponible, entonces va a haber una especie de señalamiento social”.
Hay que considerar el término mismo de “inteligencia artificial”. Se trata de la capacidad de las máquinas para simular las funciones humanas cognitivas, como son el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas y la toma de decisiones.

La denominación “ser humano” no define en qué consiste lo humano. Es un presupuesto compartido y, descriptivamente, legítimo. Pero no existe ninguna esencia ni sustancia de lo humano que lo defina de un modo trascendental.
Existe un espejismo poderoso en la era contemporánea: la nube. Nos han hecho creer que la inteligencia artificial es un fenómeno etéreo que desciende mágicamente a nuestras pantallas, pero el debate sobre su futuro debe partir de una premisa ineludible: la IA no se ha creado de la nada, es fundamentalmente un «recurso público»
Un estudio del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), en colaboración con la Universidad de Toronto, revela que las poblaciones de Homo erectus que ocuparon la cueva de Wonderwerk, en Sudáfrica, utilizaron el fuego de manera oportunista y recurrente antes de lo que se pensaba.
