I Foro por la transformación educativa y pedagógica desde los territorios

Los y las participantes de este I Foro Educativo Nacional: «Transformación educativa y pedagógica desde los territorios» convocado por el Movimiento por la Transformación Educativa y Pedagógica MTEP y realizado en formato virtual el 28 de septiembre de 2024, enlazamos desde diferentes lugares del país a educadores de las diversas modalidades y niveles educativos, directivos docentes, investigadores y académicos del sector, estudiantes, integrantes de organizaciones y movimientos sociales, educativos y pedagógicos, ciudadanos y ciudadanas, interesados en adelantar una profunda transformación educativa y pedagógica, y convencidos del papel estratégico de la escuela como dispositivo cultural, para dar pasos hacia una mejor, pacífica, justa e incluyente sociedad, declaramos: 

Nuestra voluntad de fortalecer la movilización de ideas, reflexiones y experiencias de transformación educativa que impulsen la interacción creativa entre las escuelas con los territorios y sus particularidades. Los territorios son más que un mapa, son cosmogonías, saberes, prácticas, diversidades que lo habitan y lo narran. En este propósito, dar lugar a la participación democrática de las comunidades para que se articulen al mundo de la escuela como sujetos de derechos. Esta participación y el actuar culturalmente territorializado, será la clave para la transformación pedagógica desde los diversos escenarios de la escuela y la educación. 

Por ello, consideramos que el cambio y la transformación educativa y pedagógica requieren superar la visión de la educación como un servicio, para entenderla como un derecho sin discriminación de ningún tipo. Se trata, entre otras cosas, de hacer las escuelas más inclusivas, aceptando la diversidad y el derecho a participar en la vida escolar. 

Esta vía exige un replanteamiento de las políticas educativas del Ministerio de Educación Nacional. No se puede hablar de una Reforma Educativa mientras se mantiene como orientación el modelo neoliberal en educación caracterizado por el enfoque de la calidad educativa que conlleva, entre otras cosas, a la mercantilización, a la despedagogización de la escuela y a las mediciones de la educación en términos de pruebas censales, el desarrollo de competencias, de productividad, estándares y mejoramiento. Apoyamos los logros educativos en el financiamiento, cobertura e infraestructura del actual gobierno progresista de Gustavo Petro Urrego, como pasos indicados para avanzar en la equidad educativa, pero no son suficientes. Es hora de devolverle la Pedagogía a la escuela y a la educación. El mundo de la escuela no es un proyecto técnico, eficientista y burocratizado. Entendemos, además, que el cambio implica transformaciones que atraviesan una diversidad de educaciones existentes en el país. El mundo de la escuela es un proyecto cultural y, en esta reestructurar y modificar las políticas de cambio en educación.

Es necesario realizar una reflexión amplia sobre el impacto de las modas neoliberales que inundan la educación, como el emprenderismo, la neuroeducación y el capitalismo emocional. Estas tendencias desvían la educación del alcance de la pedagogía. 

El sistema de formación docente, sus políticas y sus estrategias de implementación deben superar los parámetros e indicadores impuestos por los organismos internacionales que han reemplazado el lenguaje pedagógico por un lenguaje empresarial, que asume al maestro como un operario metodológico y didáctico. Convocamos a las instituciones formadoras de maestros, inicial, avanzada o en ejercicio, a repensar o a fortalecer sus programas y proyectos a partir de una aproximación y un conocimiento más directo de las escuelas, de los maestros y de las poblaciones, con sus dinámicas sociales, locales, culturales, espirituales, estéticas y políticas. Ya el país muestra algunas experiencias en este sentido adelantadas por instituciones formadoras o por movimientos pedagógicos que deben ser tenidas en cuenta a la hora de pensar en una nueva política para la formación de maestros. 

Lo anterior debe pasar por la transformación del modelo de universidad neoliberal actual, que forma a los maestros para ser los mejores aliados del sistema, sin una postura crítica. El modelo de educación universitaria neoliberal debe ser puesto en tela de juicio; de lo contrario, la formación seguirá siendo la misma. 

Convocamos a todas las fuerzas vivas de la sociedad y al Estado a fortalecer las formas de Educación Propia que subyacen en las comunidades afrocolombianas, raizales, palenqueras, rurales, campesinas e indígenas para potenciar la etnoeducación y transversalizar la movilización de experiencias pedagógicas alternativas en consideración de la diversidad en los territorios y del país multicultural que habitamos. 

Llamamos a profundizar la autonomía y la democracia escolar, para lo cual se requiere definir rutas concretas que garanticen la participación de niños y niñas, padres y madres de familia y demás actores vinculados de las comunidades educativas, para revitalizar los Proyectos Educativos Institucionales, con enfoques pedagógicos alternativos y diferenciados que comprometan formas de evaluación, de gestión, de organización, de gobierno escolar, de currículos contextualizados y de auténticos procesos de convivencia. Para impulsar estos procesos, nos unimos con FECODE y al CEID Nacional en la organización y realización, lo más pronto posible, del III Congreso Pedagógico Nacional. 

Lo anterior debe llevar a que los PEI no se conviertan en una especie de lista de mercado, donde todo lo que salga del MEN y las Secretarías de Educación deba anexarse a este, como si eso garantizara una buena educación. Valdría la pena considerar los Proyectos Pedagógicos Alternativos (PEPA) y dinamizar la discusión de los mismos en el ámbito nacional, para que se construyan teniendo en cuenta las realidades del territorio en cada región. 

Convocamos a las redes de maestros y maestras a seguir creando reflexiones pedagógicas, desde diversas rutas y estrategias de «juntanza», para avanzar en la proyección y sistematización de metodologías que coadyuven a la investigación in situ, en perspectiva de potenciar en la escuela una práctica pedagógica reflexiva y critica que, entre otras tareas, asuma: 

Los retos de la Inteligencia Artificial IA y todas las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación que emergen hoy en el mundo, en clave pedagógica y su relectura en perspectiva de la transformación que aquíproponemos. Por lo tanto, vale la pena realizar un análisis en profundidad de las posibilidades de la IA en la educación, desde una posición crítica que permita definir si su implementación en el contexto educativo es viable o no. 

La vinculación de la escuela a las dinámicas en lo eco ambiental de los territorios y de las comunidades e integrar a todos los actores sociales en una política socioambiental sostenible, como reza el mandato constitucional. 

La promoción de una política educativa cuyos ejes sean la paz y la justicia social; esto supone el fortalecimiento de las relaciones interpersonales dialogadas, como vía para tramitar los conflictos; el impulso a proyectos de vida digna; la defensa de los derechos humanos; rechazar o hacer resistencia a las violencias estructurales y simbólicas; el fortalecimiento de los programas creados en el Acuerdo de Paz, vinculando a la escuela a las acciones de perdón y búsqueda de la verdad, como caminos de sanación. 

Definir estrategias que nutran la discusión pedagógica en torno a lo que significa currículos interculturales, prácticas curriculares que reconozcan la diversidad cultural y lingüística, y el reconocimiento de saberes tradicionales; fortalecer la formación de maestros etnoeducadores y el respeto a la Educación Propia de los pueblos ancestrales. El Estado debe garantizar los recursos para resolver problemas estructurales que viabilicen los Proyectos Educativos Comunitarios (PEC), reconocidos por la Ley, y el nombramiento concertado de docentes de apoyo, afrodescedientes e indígenas, con apropiación identitaria y experiencia en diversidad. 

Ratificamos la importancia de la educación, en todas sus formas y ámbitos, como factor que puede contribuir al cambio social, a una mayor justicia social y a la construcción de una cultura democrática, por tanto, requiere de reformas educativas conscientes y de mayor alcance transformativo, que pasan por un proceso real de descentralización, no solo como desconcentración de la gestión del sistema administrativo en los departamentos y municipios, sino como construcción participativa del sistema educativo en los territorios. 

La transformación educativa y pedagógica no es una meta por alcanzar, parte de cientos de experiencias que ya existen, se trata de reconocerlas, fortalecerlas y visibilizarlas. Es urgente que las autoridades educativas les den vida a las instancias de participación creadas por la Ley 115, como los Foros Educativos, que deben recuperar su carácter vinculante en el trazado de las políticas públicas, las Juntas municipales, departamentales y nacional, entre otros, para que allí se recojan y se materialicen las iniciativas que provienen de los territorios. 

Por consiguiente, hacemos un llamado al MEN para que propicie un desmonte gradual de la normatividad neoliberal, sin el cual sería muy difícil lograr algún cambio. 

Finalmente, rechazamos cualquier tipo de guerra, sin importar su origen, así como el genocidio de los pueblos en cualquier parte del mundo. En particular, condenamos el genocidio del pueblo de Palestina a manos de Israel, que muestra al mundo su falta de respeto por la vida. 

28 de septiembre de 2024 

A la memoria de Abel Rodríguez Céspedes (1947-2020). 

Información adicional

DECLARACIÓN FINAL 
Autor/a: Los y las participantes de este I Foro Educativo Nacional
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente:

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