El pulso generacional que se esconde detrás de las elecciones de medio mandato en EEUU
Donald Trump, en San Antonio (Texas), el 7 de octubre de 2026.Carlos Ramírez/EFE
  • Son las primeras elecciones donde buena parte de la generación Z podrá votar y donde los candidatos jóvenes son interpretados como una posibilidad de cambio real.
  • “El público en conjunto, independientemente del partido, busca un cambio y busca lo que podríamos llamar un cambio generacional”, explica John Sides, profesor de la Universidad Vanderbilt.

Washington D. C.-12/10/2026

Son jóvenes, prácticamente unos outsiders de la política, y quieren cambiar por completo el sistema. Ya sea desde la izquierda o desde la derecha. Candidatos como los demócratas Melat Kiros (29 años) o Abdul El-Sayed (41 años) o el republicano Joe Mitchell (29 años) son la respuesta a lo que ocho de cada 10 estadounidenses hace tiempo que piensan: la media de edad del Capitolio es demasiado alta.

Una encuesta realizada en mayo por Marist Poll ya revelaba que un 80% de los americanos creen que debería establecerse un límite máximo de edad para los congresistas. Se trata de una de las pocas cosas en las que hay un amplio consenso a lo largo de todo el espectro político. Un 78% de los identificados como demócratas así lo considera, y un 83% de republicanos también está a favor.

No es de sorprender que esta idea sobrevuele las elecciones del próximo 3 de noviembre. Este verano el Capitolio tuvo que oficiar el funeral del senador republicano Lindsey Graham, quien murió abruptamente en julio a los 71 años. El senador republicano Mitch McConnell, de 84 años, ha estado ausente de las votaciones en el Congreso después de una caída en junio que lo llevó al hospital, donde contrajo una neumonía leve. Desde entonces, su estado de salud ha sido guardado con la máxima discreción posible.

En la Casa Blanca el panorama no es muy distinto: los estadounidenses tienen un presidente octogenario -que aún tiene dos años más por delante- y que ha sido ya protagonista de polémicas cabezadas mientras estaba en el Despacho Oval. Sin embargo, Donald Trump no es el primer anciano en liderar el país. Antes de él, Joe Biden también se convirtió en uno de los mandatarios más mayores que ha tenido Estados Unidos.

“El público en conjunto, independientemente del partido, busca un cambio y busca lo que podríamos llamar un cambio generacional“, explica John Sides, profesor de la Universidad Vanderbilt especializado en el comportamiento político estadounidense.

Este cambio generacional se ha notado sobre todo dentro del Partido Demócrata. Bajo la ola de izquierdas antiestablishment también hay un claro relevo generacional. Durante el ciclo de primarias, una y otra vez se repetía el mismo patrón: candidatos jóvenes que desbancaban a legisladores con años de experiencia a sus espaldas. De hecho, según Sides, este giro a la izquierda no vendría tanto de que las bases se hayan vuelto más progresistas como de que ven en estos candidatos más jóvenes una promesa real de cambio.

“Lo que hicieron los demócratas en 2024 fue presentar a un candidato más tradicional, como Joe Biden, y después, obviamente, a Kamala Harris“, apunta Sides. Ambos representaban más un continuismo del que ya estaban cansados los estadounidenses, que no un cambio real. En cambio, el politólogo apunta que ahora el bloque de izquierdas “es una fuerza real dentro del partido”.

Mientras tanto, en el sector conservador, esta ola generacional está liderada por Joe Mitchell, que fundó Run GenZ con el objetivo de que jóvenes conservadores entren al Congreso este noviembre. El propio Mitchell compite para ocupar el asiento que la congresista Ashley Hinson, de Iowa, dejó vacío. Dentro de la amalgama de corrientes en las que ha derivado el trumpismo, Mitchell representa más bien a los hombres jóvenes que se involucraron en el activismo conservador gracias a Charlie Kirk, el influencer de extrema derecha que fue asesinado hace un año.

Otro factor importante en estas elecciones es que será la primera vez donde buena parte de la generación Z podrá ir a las urnas. A diferencia de sus predecesores, los GenZ prácticamente solo han conocido la política post-Trump. Casi no tienen recuerdo de lo que fue el estilo de presidencia de figuras como el demócrata Barack Obama, o bien el republicano George W. Bush. Su despertar político ha estado marcado por la covid y por el discurso de la “Carnicería Americana” que hizo Trump al asumir el cargo en 2016.

Una encuesta reciente de la Escuela Kennedy de Harvard señala que solo el 15% de los jóvenes confía en que el Gobierno actúe correctamente siempre o casi siempre y solo un 13% cree que el país esté yendo en la dirección correcta. La mitad cree no tener voz ni voto en las decisiones gubernamentales. Esta visión de la política ha hecho que el factor outsider de estos candidatos más jóvenes, como Abdul El-Sayed o Mitchell, apele a ese rechazo contra el sistema que muestra la GenZ.

Información adicional

Autor/a: Antònia Crespí Ferrer
País: Estados Unidos
Región: Norteamérica
Fuente: Público

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