La demolición de Los Héroes es un intento clarísimo de arrasar cualquier espíritu de resistencia, de rebeldía, de protesta social, de movimiento popular y colectivo.


La demolición de Los Héroes es un intento clarísimo de arrasar cualquier espíritu de resistencia, de rebeldía, de protesta social, de movimiento popular y colectivo.
Salgo de las oficinas de Puerto paz y retomo camino hacia el muelle. El aire de aguas tranquilas me llega, junto con la dulzura de vientos que traen los más diversos aromas del país. La Paz Total no será fácil, medito, pero ya la atarraya está entre el agua. Veamos a ver si la pesca nos favorece.
Mientras no se proceda así, mientras no se toque lo fundamental, lo otro será un simple espectáculo.
El teatro ha surgido como posible lugar para preguntarse sobre el mundo. No sólo consiste en la representación tal cual de la realidad, sino de otro lugar para enunciar(se) bajo nuevos lenguajes estéticos acordes a la intención comunicativa.
Un anhelo de nuevo país demanda una paz efectiva. Negada por los anteriores gobiernos, el actual la coloca como centro de su gestión, logrando en los primeros meses de la misma que el legislativo le facilite instrumentos para que proceda. ¿En qué se avanzó y que posibilidades le abren?
Desde finales del siglo XIX se propusieron proyectos de corte nacionalista para interpretar desde el arte la realidad nacional. El grupo de los Bachues en la década de 1920 tuvo esa pretensión en lucha con las posiciones favorables al arte conceptual contemporáneo.
Una revisión de la historia de la Hacienda Pública, de las funciones del Estado y de la política tributaria en el país permite visualizar que el cambio se encuentra envolatado entre negociaciones políticas para neutralizar una reacción extrema de los poderes de siempre y tímidas reformas que también se cuidan de no pisar callos.
La reforma al sistema de salud ha sido demandada, pensada y propuesta desde hace muchos años en el país, a través de procesos de movilización social y confluencias organizativas, que sin duda han madurado las propuestas.
No podemos pensar en un verdadero gobierno del cambio, si no estamos dispuestos a oír la critica y corregir el rumbo a fin de rectificar las acciones prometidas y esperadas por las mayorías del país.
Superar el sindicalismo de base y saltar al de rama es un reto por décadas pretendido, aplazado por distintas circunstancias y que no da más espera.
