Brasilia, 31 de julio. Venezuela ingresó hoy oficialmente al Mercado Común del Sur (Mercosur), con lo que el bloque comercial sudamericano se convierte en la quinta economía del mundo detrás de los países más ricos como Estados Unidos, China, Alemania y Japón, de acuerdo con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, al dar la bienvenida al nuevo socio.
Con la presencia de Venezuela el Mercosur repunta como potencia energética y alimentaria ubicada en el quinto lugar mundial, declaró la anfitriona en la ceremonia de la cumbre extraordinaria del grupo a la que asistieron también la mandataria argentina, Cristina Fernández, y el uruguayo, José Mujica, quienes dieron la bienvenida al venezolano Hugo Chávez.
Rousseff destacó las oportunidades que ofrece la nación petrolera de 29 millones de habitantes. “De ahora en adelante nos extenderemos de la Patagonia al Caribe. Ahora hay un espacio todavía mayor para el crecimiento del comercio, las inversiones y la integración de cadenas productivas entre nuestros países”, puntualizó.
Chávez celebró la adhesión plena de Venezuela al Mercosur y agradeció a sus socios por la admisión. Señaló que este paso es una buena oportunidad para que su país diversifique su producción más allá del petróleo, y agregó: “estamos en nuestra exacta perspectiva histórica, nuestro norte es el sur, estamos donde debimos estar siempre, donde Bolívar nos dejó pendiente para estar y ser”.
Subrayó que este bloque comercial es “la locomotora más grande que existe para preservar nuestra independencia y acelerar nuestro desarrollo integral”, para impulsar en su país el desarrollo agrícola, industrial y turístico. Es la mayor oportunidad histórica en 200 años para dejar atrás el subdesarrollo, agregó.
Previamente, Venezuela y Brasil enviaron un claro mensaje de su potencial como socios luego de que Chávez y Rousseff suscribieron un acuerdo mediante el cual Caracas comprará 20 aviones comerciales del fabricante brasileño Embraer por 900 millones de dólares. Se prevé la entrega hasta finales de año de las primeras seis aeronaves tipo E-190 por 270 millones de dólares a la estatal venezolana Conviasa.
Chávez, quien lucía buen semblante, celebró este acuerdo que es el primero entre los dos países tras el veto estadunidense de 2006 de la compra por Venezuela de 24 aviones brasileños de combate Supertucanos, cuando Washington alegó que no procedía porque ese aparato tenía tecnología estadunidense. Por lo demás, Chávez agregó que su país podrá vender crudo a Brasil.
El intercambio comercial venezolano-brasileño fue de casi 6 mil millones de dólares en 2011, con un superávit de más de 3 mil millones para Brasil. Con el ingreso de Venezuela –el mayor productor sudamericano de petróleo–, el Mercosur representará 83.2 por ciento del PIB regional y se constituirá en una potencia energética global, de acuerdo con esos países.
La presidenta Cristina Fernández afirmó que con el ingreso de Venezuela el Mercosur se convierte en un polo de poder geopolítico que debe ser fortalecido con instituciones que lo hagan “indestructible”. Además, Fernández y Chávez firmaron un nuevo acuerdo de cooperación energética entre las petroleras argentina YPF y la venezolana PDVSA.
Mujica apremia a atender la deuda social en el continente
El uruguayo José Mujica exhortó a sus pares del bloque comercial a que se atienda la “gran deuda social” que existe en el continente, uno de los más ricos pero también “el más injusto”. Mientras Paraguay consideró “un atropello inaceptable, ilegal y nulo” el ingreso de Venezuela al Mercosur.
Brasil, Argentina y Uruguay aprobaron el ingreso de Venezuela después de suspender a Paraguay, el cuarto fundador del bloque, tras la destitución sumaria por el Congreso del presidente Fernando Lugo el 22 de junio. El Congreso paraguayo bloqueaba el ingreso de Venezuela desde 2006, cuando fue aprobada su entrada, por supuestas incompatibilidades de reglas comerciales y democráticas.
Con la entrada de Caracas el bloque se fortalece
en lo económico y político
Por Stella Calloni
Buenos Aires, 31 de julio. El esperado ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur) que se produjo hoy en la cumbre de los presidentes en Brasilia, es considerado un salto importante que apunta a la consolidación y fortalecimiento no sólo económico sino político del bloque regional, que de esta manera puede superar las debilidades que podían significarle la concepción primaria con que se creó este bloque pensado como una unión aduanera y comercial, lo que comenzó a ser trascendido con la llegada de nuevos gobiernos a la región.
La fortaleza que esta incorporación produce trasciende al Mercosur dijo la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner y es esta la conclusión a la que llegaron distintos analistas, mientras los sectores derechistas que jaquean constantemente a los mandatarios en cada uno de los países: Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela ahora, atacan estos avances en lo que resulta ser uno de los bloques más importantes de la región.
El impacto político y económico abarca una buena parte del continente, desde el Caribe hasta la Patagonia, sostienen los que señalan la trascendencia de la incorporación venezolana con sus enormes reservas de petróleo y la concepción política de la integración que tiene su gobierno.
Creado en 1991, el Mercosur- integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay,- en sus primeros años funcionó como una unión comercial y aduanera, aunque nadie puede negar la importancia de ese primer paso en su momento lo que se fue consolidando, en medio de frustraciones, debilitamientos especialmente por las evidentes asimetrías entre sus socios.
A partir de la llegada al gobierno de Hugo Chavez en 1998, ratificado en poco tiempo, luego de la nueva Constitución de 1999- que dio un vuelco profundo para producir cambios en la sociedad venezolana- ese gobierno trazó una política activa para la unidad latinoamericana que fue clave para el proceso integrador.
El salto cualitativo dado este día, necesario para consolidar la integración del bloque, como señalaron los mandatarios, tiene un antecedente básico y es lo actuado por el Mercosur en noviembre de 2005 en la Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina cuando los cuatro socios de este organismo, a través de la voz del anfitrión entonces el ex presidente Néstor Kirchner, le dijeron “no “ al Área para el libre Comercio de las Américas (Alca), dando un duro golpe a las pretensiones del ex presidente de Estados Unidos, George W Bush, que había llegado seguro de lograr su objetivo y se fue con las manos vacías.
En este revés también Venezuela jugó un papel fundamental.
De alguna manera se consideró en diversos sectores que el golpe parlamentario que destituyó al presidente de Paraguay Fernando Lugo, en junio pasado- una acción a todas luces ilegal-, era también un golpe a la integración detrás del cual estaba la mano de Washington. Los gobiernos de Mercosur cumpliendo con los reglamentos del organismo separaron a Paraguay hasta que haya elecciones democráticas.
La respuesta de hoy ha sido precisa y clara. El mismo Parlamento que destituyó a Lugo había obstaculizado el ingreso de Venezuela, que había sido solicitado desde 2006 y rápidamente avalado por Argentina y Brasil-donde la derecha parlamentaria también hizo su juego- y luego Uruguay.
“La entrada de Venezuela introduce,o amplia las variables geoestratégicas del Mercosur, en momentos donde la lucha –producto de la crisis global- entre los bloques territorializados (China, Rusia, Estados Unidos, Europa) es fuerte, nos brinda una oportunidad histórica de posicionamiento y de liberación, completando el ciclo iniciado con las rupturas del régimen colonial de dominación hispana del siglo XIX. La visión – y el ritmo- de la nueva independencia, se amplía con un potencial energético aportado por Venezuela. Las reservas con las que se cuenta (unos 298 mil millones de barriles de petróleo, sumado al cálculo de 1.8 veces más en el golfo de Venezuela, en el límite con Colombia) le dan un valor agregado al potencial agrícola, pecuario e industrial con que cuenta ya de por sí el Mercosur, señala el especialista Juan Romero.
“Demográficamente estaríamos hablando de un espacio-para no definirlo como mercado, que resulta más economicista que humano- de intercambio y flujo de unos 396 millones de habitantes, en donde resaltan densidades poblacionales como las de Brasil (197 millones), Argentina (41 millones) y Venezuela (30 millones), que se agregan a otros que si bien no están en lo inmediato incorporados a pueden resolver hacerlo. Lo realmente importante, es que se estaría definiendo una zona geográfica de flujos y reflujos humanos y productivos, con polos ntegradores, que van desde el Caribe a la Patagonia y que abarcan cuencas de ríos y riquezas importantísimas que se deben evaluar a la hora de examinar este nuevo bloque .Todo esto en una concepción totalmente distinta de lo que debe ser una integración emancipadora”, afirma el especialista, para quien hay un potencial único que merce ser estudiado a fondo.



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