Notas sobre el golpe de estado en Honduras

Bueno este cardenal católico, casi casi intelectual, para que no quedara duda ninguna acerca de su posicionamiento, agregó a la declaración de los obispos, que desde luego suscribió, algo de su propia cosecha. La prensa transcribió así este aporte:

“El alto jerarca de la Iglesia Católica hondureña le recordó a Zelaya que cuando asumió el poder el 27 de enero de 2006, juró “No robar, no mentir, no matar”.

“Pensemos si una acción precipitada, un regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre, sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida, hasta el día de hoy no a (sic) muerto ni un solo hondureño, por favor medite porque después sería demasiado tarde”. Según la prensa, el cardenal pronuncia con algunos problemas ortográficos.

Aun así, se trata de un aporte especial a la situación. El cardenal, habla a Zelaya quien por supuesto no puede contestar: “Juraste no robar y has robado. Juraste no mentir y has mentido. Juraste no matar… y ahora con tu regreso desatarás un baño de sangre”. Dejemos de lado la perfidia con Rodríguez organiza el mensaje. ¿Será Zelaya el culpable de que los militares hondureños masacren a los opositores desarmados? ¿Será Zelaya culpable por su propia muerte? ¿Serían culpables los primeros seguidores de Jesús de que los soldados romanos los crucificaran? Al mismo Jesús de Nazaret, ¿no le ofreció la autoridad judía y más fuertemente todavía la romana la posibilidad de no ser sacrificado?

Las últimas preguntas no intentan equiparar a Zelaya con Jesús. Zelaya es un liberal que quiso, sin hacer el trabajo político previo, transformar el statu quo, y, probablemente sacar ventaja para sí de ello. Lo que buscan enfatizar las preguntas es que el cardenal advierte y amenaza desde el poder oligárquico. Habla desde los poderes que, en su época, asesinaron a Jesús y a sus seguidores. Si el cardenal Rodríguez fuese cristiano acudiría al aeropuerto y se ofrecería como salvoconducto de Zelaya, aunque éste fuese culpable de crímenes, y pediría a todos los hondureños reunirse en paz y reconciliación. Lo haría incluso a costa de humillaciones, ultrajes y hasta de su vida.  No haría un discurso mezquino y pérfido, hipócrita. No lo haría ni aunque los militares lo obligasen.

Pero los militares y los empresarios y políticos golpistas no necesitan obligarlo. Él hace el discurso porque lo considera parte de sus funciones como sostenedor del statu quo. Infundir miedo, chantajear, fingir que no se tienen, desde hace más de quinientos años, las ‘cristianas’ manos llenas de sangre a veces enteramente inocente. En otras organizada y luchadora. Bueno, puesto que él no manifiesta piedad por su gente, ojalá su Dios le tenga a él piedad. Y Rodríguez, quizá convertido, se avergüence.

(Este excursus se terminó de escribir a las 10 horas del domingo 5 de julio. Insisto en que lo que antes se redactó en este texto sobre el carácter clerical del golpe hondureño (y de otros golpes en América Latina) fue escrito también antes de conocer las declaraciones del cardenal y de los otros jefes católicos). Lamento el excursus. Y en especial lamento tener razón en este punto sobre los aparatos clericales.  

2.- El posicionamiento de la Organización de Estados Americanos

  A diferencia de lo ocurrido en relación con el golpe de Estado en Venezuela (2002), en el cual la Organización de Estados Americanos (OEA) tuvo dudas iniciales, esta vez la movilización de la organización y sus pronunciamientos fueron rápidos y tajantes. A la inmediata condena del golpe hecha por su Secretario General (28/06/09), condena acompañada de un llamamiento al pueblo de Honduras y a las fuerzas a internacionales para exigir la restitución del presidente constitucional en su cargo, lo siguió una resolución de su Consejo Permanente (29/06/09) que en términos parecidos rechazó el golpe militar y exigió el retorno seguro, inmediato e incondicional del Presidente Zelaya a su cargo. Enfatizó que la organización no aceptaría otro gobierno en Honduras que no fuese el constitucionalmente instalado. Un día después su Asamblea General resolvió exigir la restitución de Zelaya a su cargo en un plazo de 72 horas (sábado, 4 de julio), vencido el cual la OEA, si no se ha efectuado la restitución, expulsará a Honduras de su seno “por violar sus principios”.

Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15

Información adicional

Autor/a:
País:
Región:
Fuente:

Leave a Reply

Your email address will not be published.