No es raro que el pleno de obispos no mencione en su declaración ni una sola vez derechos humanos, pese a la represión y censura que se estaba desplegando ante sus ojos. Al igual que el nombre y apellido de Zelaya, tornan invisibles ‘derechos humanos’ tanto por peso doctrinal como para evitarse dificultades.
El régimen democrático aparece mencionado por los obispos en dos ocasiones. Una cuando afirman que en Honduras no ha pasado nada y que todo sigue institucionalmente sin mácula. Otra, cuando encaran a la OEA para enrostrarle que no “monitoreó” los excesos del gobierno antes del 28 de junio.
Ni derechos humanos ni régimen democrático interesan al pleno de obispos. Sus valores pasan por una abstracta “globalización de la solidaridad” cuyas campanas escucharon en algún Foro Social de los Pueblos (donde también suele ser una consigna abstracta) y “el diálogo, el consenso y la reconciliación” tal como ellos pueden surgir después de un golpe de Estado, la ocupación militar del país, y el acoso contra los opositores.
Sea ésta la última cuestión que examinamos aquí. En ambos documentos católicos pareciera existir una coincidencia. Resumámosla inicialmente con una referencia a dos valores: el diálogo y la paz. Dice el grupo de Santa Rosa de Copán: “Los hondureños queremos Paz”. Redacta el grupo de obispos: “Honduras ha sido y quiere seguir siendo un pueblo de hermanos para vivir unidos en la justicia y la paz”.
Parecen coincidir en sus deseos. Pero incluso en esas citas se advierte la diferencia: el documento de la Diócesis hace de la paz social un horizonte de esperanza que guía u orienta desde los procesos de resolución de las inequidades sociales que caracterizan la historia de Honduras. El pleno de obispos estima la paz como algo que existe entre hermanos (una relación ‘natural’) hondureños, algo que fluye naturalmente desde esta hermandad y que ha estado siempre presente (aunque no se haya efectualizado) en la sociedad hondureña. Es una paz metafísica deseada por Dios. Es una paz que no ve conflictos y por lo tanto no los asume. Los elimina abstractamente mediante el recurso al deseo de Dios. La Diócesis de Santa Rosa ve los conflictos sociales y dice que deben ser superados para llegar a una paz socialmente construida. Se trata no de una paz de las almas metafísicas, sino de una paz social construida con paciencia y ardor entre, por ejemplo, empresarios y trabajadores, intereses transnacionales e intereses hondureños, varones patriarcales y mujeres en pie de liberación, aparatos clericales idolátricos y de cristiandad e iglesias comunitarias que testimonian día con día al Dios de la vida que hace del otro un prójimo efectivo.
Se trata, entonces, de ‘paces’ muy diferentes. A una se llega por la uniformidad “espiritual” (que por lo demás el aparato clerical católico no practica). A la otra por la resolución de los conflictos sociales cuyas asimetrías, dependencias y dominaciones niegan permanentemente a muchos su dignidad humana. Reconocimiento e invisibilización del conflicto son fundamentales para comprender estas “paces” diferentes.
Algo semejante ocurre con el diálogo. El diálogo es un práctica de comunicación que supone una cierta simetría entre quienes dialogan. Cuando existen asimetrías de poder estructurales o constitutivas, como entre Papa y cura, Comandante militar y teniente, empresario y obrero, macho y mujer, adulto y joven, blanco/ladino e indígena, por citar algunas, no existe el diálogo como comunicación. Lo central de un diálogo no consiste en que uno convenza al otro, sino en que ambos dialogantes aprendan a aprender. Ningún tipo de autoritarismo dialoga. Menos el que porta la revelación de Dios en el bolsillo de la sotana. Por esto, y por otras razones, no puede existir diálogo sincero si algunos saben y otros no, si algunos están informados y otros no. Si algunos llevan fusiles o penes y los otros/otras no. Aquí también lleva razón práctica o política el documento de la Diócesis. Para que exista diálogo deben crearse las condiciones sociales para que existan dialogantes. En las sociedades de inequidad como Honduras no existen tales condiciones. Hay que echar a andar los procesos de cambio para que esas condiciones existan.
En estas dos referencias puede advertirse como construyen sus valores los autores de los disímiles documentos. El grupo de obispos hace bajar o “caer” valores (justicia, paz, dignidad, fraternidad) desde un cielo para que su reconocimiento como referentes absolutos obligue a la gente a cumplirlos o a acercarse a su cumplimiento. Los diocesanos de Santa Rosa de Copán hacen surgir los valores (en tanto realidades y deseos) desde la existencia conflictiva de los grupos sociales y de los individuos. Esto no elimina los valores del Reino, que podrían ser considerados absolutos, pero los materializa y torna significativos, comunicables, dialogables, desde prácticas humanas efectivas y abre la cuestión de ‘la’ verdad al diálogo entre diversos que no pueden ser nunca tratados como inferiores desde el criterio de los ‘otros’.
Este texto se ha alargado ya en demasía. Cumplirá sus objetivos comunicativos si ayuda a pensar el carácter político de los aparatos clericales en América Latina y la organización de sus discursos ideológicos. Y será útil si facilita avanzar en la comprensión y asunción de que otra manera de vivir la fe cristiana, es factible y deseable en este subcontinente y que ello no contiene para nada renunciar a la seguridad/confianza que acompaña a la fe religiosa ni tampoco quiere decir matar o renunciar a Dios.
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Referencias
Benedicto XVI: Dominus caritas est, 2005, http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/
Berman,. Marshall: Todo lo sólido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad, Siglo XXI, México, 1988.
Conferencia Episcopal de Honduras: Edificar desde la crisis, http://www.radioevangelizacion.org/
Diócesis de San Rosa de Copán: Mensaje http://www.ciudadredonda.org/
Entrecristianos: Evangélicos en Honduras ven el golpe como “respuesta a las oraciones”, en http://www.entrecristianos.com/
Gallardo, Helio: Notas sobre el golpe de Estado en Honduras, en Pensar América Latina, http://www.heliogallardo-americalatina.info/
Gallardo, Helio: Cuestiones latinoamericanas del golpe de Estado en Honduras, en Pensar América Latina, http://www.heliogallardo-americalatina.info/



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